La OTAN ha aclarado que su Tratado fundacional no contempla ningún mecanismo para suspender, expulsar o limitar la participación de un Estado miembro, tras las informaciones que apuntaban a que Estados Unidos habría explorado esa posibilidad en relación con España.
Según un portavoz de la Alianza Atlántica, el Tratado de Washington solo prevé la salida voluntaria de un país, tal y como recoge su artículo 13, que permite a cualquier miembro abandonar la organización tras un periodo de notificación de un año.
La aclaración llega después de la filtración de unos supuestos correos electrónicos en los que el Pentágono habría evaluado escenarios para presionar a aliados que no respaldaron determinadas operaciones militares de Estados Unidos en Irán, entre ellos España.
Desde el Gobierno español, el presidente Pedro Sánchez ha restado importancia a las informaciones y ha defendido que España mantiene un compromiso “leal” con la Alianza. Sánchez ha subrayado que su Ejecutivo solo se guía por documentos oficiales y no por filtraciones.
El debate se produce en un contexto de tensiones diplomáticas entre algunos socios de la OTAN y Estados Unidos, especialmente en relación con el papel de los aliados en los recientes conflictos en Oriente Medio, donde el presidente estadounidense Donald Trump ha sido crítico con varios países miembros por su nivel de implicación.