España lidera el ranking mundial de identificación con el feminismo, pero al mismo tiempo muestra una fuerte división social sobre sus efectos. Según un estudio internacional de Ipsos publicado con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, el 51% de los españoles se declara feminista, el porcentaje más alto entre los 29 países analizados. Sin embargo, el 49% cree que los avances en igualdad están provocando discriminación hacia los hombres.
El informe sitúa a España como una referencia global en apoyo al feminismo, ya que ningún otro país supera la barrera del 50%. Aun así, los datos revelan una polarización marcada por factores ideológicos, generacionales y de género que atraviesan a la sociedad española.
Las diferencias políticas son especialmente notables. Entre los votantes de Sumar, el 79% se identifica como feminista, seguido del 62% de los simpatizantes del PSOE. En cambio, el porcentaje baja al 35% entre los votantes del Partido Popular y al 29% entre quienes apoyan a VOX.
También se observan diferencias entre hombres y mujeres. Mientras el 59% de las mujeres se considera feminista, entre los hombres la cifra cae al 44%. Además, seis de cada diez hombres creen que los avances en igualdad pueden suponer una discriminación hacia ellos.
La percepción de que la igualdad perjudica a los hombres es especialmente alta entre los votantes de VOX (78%) y del PP (67%), frente al 37% entre los del PSOE y el 25% de los de Sumar. Aunque el dato global ha bajado ligeramente respecto a 2025, España sigue siendo el país europeo donde más se comparte esta idea, una tendencia que también empieza a crecer entre la Generación Z.
El estudio muestra además que, pese a las diferencias, existe cierto consenso en cuestiones prácticas: casi ocho de cada diez españoles creen que las tareas del hogar no deberían depender del género. Sin embargo, el reto sigue siendo trasladar ese acuerdo teórico a la realidad cotidiana, en un país donde el debate sobre igualdad y feminismo sigue generando opiniones muy enfrentadas.