Una ola de calor extrema y sin precedentes en un mes de mayo está asfixiando a más de diez países europeos, dejando ya trágicas consecuencias humanas. En Francia se han registrado las primeras víctimas mortales, donde dos personas han fallecido mientras practicaban deporte y otras cinco han muerto por ahogamiento. El país galo batió su récord nacional de temperaturas para este mes el pasado lunes, y las autoridades advierten de que la situación continuará intensificándose.
La anomalía térmica no se limita al territorio francés, sino que se extiende por todo el viejo continente debido a un fenómeno que los meteorólogos denominan «cúpula de calor». Expertos de la autoridad Severe Weather Europe (SWE) señalan que el continente sufre un episodio histórico, con termómetros que se sitúan entre 12 y 16 °C por encima del promedio habitual para esta época del año en naciones como Irlanda, Bélgica, Alemania, Italia o Portugal.
En el Reino Unido, la situación también se ha cobrado vidas en entornos acuáticos artificiales y naturales debido a las altas temperaturas, las más cálidas en casi 80 años para un mes de mayo. Las autoridades policiales han confirmado el ahogamiento de cuatro adolescentes en lagos y presas de localidades como Halifax, Warwickshire y Rotherham, sucesos ocurridos mientras intentaban refrescarse de un calor que en Londres ha llegado a alcanzar los 32,3 °C.
Los pronósticos meteorológicos indican que la situación lejos de remitir empeorará durante los próximos días, ya que la masa de aire se volverá aún más cálida debido a la intensificación de las altas presiones. El mapa del calor extremo se concentrará con fuerza durante toda la semana en la fachada occidental europea —afectando a España, Portugal, Francia y el Benelux—, mientras que los valores térmicos irán ascendiendo gradualmente en Europa central y la zona de los Balcanes.
Los científicos explican que este fenómeno funciona de manera similar a la tapa de una olla. La cúpula térmica crea una zona de alta presión atmosférica que atrapa el aire caliente en los niveles inferiores y lo comprime contra el suelo, impidiendo la circulación de la atmósfera. Este estancamiento genera temperaturas extremadamente peligrosas cerca de la superficie, lo que incrementa el riesgo para la salud de colectivos vulnerables como niños, ancianos y operarios exteriores.
En España, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé que el pico de este episodio se alcance entre este miércoles 27 y el viernes 29 de mayo, con registros de hasta 40ºC en los valles del Guadalquivir, el Guadiana y el Ebro. Ante este escenario de riesgo, se ha activado formalmente el aviso amarillo en un total de seis comunidades autónomas: Aragón, Cataluña, Extremadura, Navarra, el País Vasco y La Rioja.