El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha informado de que una persona ha sido trasladada a un hospital de Alicante por tener síntomas compatibles con hantavirus tras compartir un vuelo con uno de los pasajeros del crucero MV Hondius, que falleció posteriormente.
«La persona ha referido síntomas compatibles, principalmente síntomas relacionados con tos, pero bienestar general, mientras se encontraba en su domicilio familiar en Alicante. De manera inmediata, nos hemos puesto en contacto con la Dirección General de Salud Pública de España y en coordinación con la Consejería de Sanidad se ha procedido a su traslado preventivo y seguro a un hospital», ha señalado Padilla.
Por su parte, el Ministerio de Salud de Chile ha informado del aislamiento preventivo de dos ciudadanos chilenos que subieron al barco durante el trayecto, aunque ambos permanecen sin síntomas relacionados con el virus.
Las autoridades chilenas han explicado que se está realizando un seguimiento epidemiológico y pruebas preventivas para descartar cualquier riesgo de infección. Además, el Ministerio ha subrayado que los casos considerados primarios no habrían contraído el virus en territorio chileno, ya que el periodo de incubación no coincide con su paso por el país.
De forma parelela, aún continúa la búsqueda internacional de los 29 pasajeros que desembarcaron en la isla de Santa Elena. Ya hay casos de personas aisladas sin síntomas en Singapur y Dinamarca, cinco monitorizadas en Estados Unidos y un hospitalizado en Suiza. También permanece ingresada en Ámsterdam una azafata que tuvo contacto directo con una de las víctimas mortales.
Una de las principales hipótesis sitúa el posible origen del brote en Ushuaia, Argentina, concretamente en un vertedero que fue visitado durante una excursión de avistamiento de aves.
El hantavirus ha vuelto a generar inquietud en varios países después de conocerse nuevos casos relacionados con un crucero internacional y la muerte de varias personas por esta infección respiratoria. Aunque no se trata de una enfermedad nueva, las autoridades sanitarias mantienen la vigilancia debido a que puede provocar complicaciones graves en determinados pacientes. La preocupación crece especialmente cuando aparecen situaciones de posible exposición en espacios compartidos o durante viajes internacionales.
El hantavirus es un virus transmitido principalmente por roedores silvestres infectados. Las personas pueden contagiarse al entrar en contacto con saliva, orina o excrementos de estos animales, especialmente en lugares cerrados o poco ventilados donde las partículas contaminadas quedan suspendidas en el aire. Al respirar ese aire contaminado, el virus puede entrar en el organismo y desencadenar una infección que, en algunos casos, afecta gravemente a los pulmones.
Los expertos recuerdan que actividades cotidianas como limpiar bodegas, graneros, cabañas abandonadas o espacios con presencia de ratones pueden convertirse en situaciones de riesgo si no se toman medidas de protección. También puede existir contagio al tocar superficies contaminadas y luego llevarse las manos a la boca o a la nariz.
Los síntomas suelen comenzar como una gripe común: fiebre, cansancio, dolor muscular y dolor de cabeza. Sin embargo, con el paso de los días algunos pacientes desarrollan dificultades respiratorias severas. Por eso, las autoridades sanitarias insisten en la importancia de acudir rápidamente al médico ante cualquier sospecha, especialmente después de haber estado en zonas rurales o en contacto con roedores.
Mientras tanto, la Organización Mundial de la Salud mantiene la atención sobre esta enfermedad, especialmente por su capacidad de causar cuadros respiratorios graves. Los especialistas recomiendan mantener la calma, pero también reforzar las medidas de prevención y la higiene en espacios donde pueda haber presencia de roedores.