La llegada de una borrasca de alto impacto ha llevado a la Junta de Andalucía a tomar una decisión excepcional: suspender toda la actividad educativa presencial este miércoles en la comunidad autónoma, salvo en la provincia de Almería. La prioridad, según el Ejecutivo andaluz, es clara: proteger a la población ante un episodio meteorológico que puede dejar lluvias históricas en amplias zonas del territorio.
El anuncio lo realizó el presidente andaluz, Juanma Moreno, tras presidir el comité asesor del Plan de Emergencias, desde donde se ha activado un amplio dispositivo de prevención y respuesta ante el riesgo de inundaciones.
La suspensión afecta a colegios e institutos de siete provincias andaluzas, mientras que Almería queda fuera de la medida al no encontrarse bajo las mismas previsiones de riesgo. En el caso del resto del sistema educativo, la Junta ha recomendado a las universidades públicas que adopten decisiones similares para reducir desplazamientos innecesarios.
Las clases no se cancelan por completo, sino que pasarán a desarrollarse de forma telemática, aprovechando los recursos digitales de los centros. Desde el Gobierno andaluz se insiste en que el sistema educativo está preparado para esta modalidad, garantizando la continuidad del aprendizaje sin poner en peligro a alumnado y profesorado.
Además, se ha ordenado la suspensión de la actividad en centros de día, centros de participación activa y recursos asistenciales para personas mayores o con discapacidad. También se recomienda a los ayuntamientos cancelar la actividad deportiva al aire libre, especialmente en las zonas con mayor riesgo, según apunta Canal Sur.
La gravedad de las previsiones ha llevado a elevar a nivel dos la situación operativa del Plan de Emergencias, lo que permite activar todos los recursos disponibles, incluidos los estatales. Entre ellos, destaca la presencia preventiva de la Unidad Militar de Emergencias en puntos estratégicos para actuar con rapidez si la situación lo requiere.
Las previsiones apuntan a lluvias torrenciales, capaces de dejar en apenas dos días el equivalente a lo que suele llover en un año. Zonas como Grazalema, Ronda, el Campo de Gibraltar o algunos puntos de Jaén concentran la mayor preocupación, especialmente porque el suelo ya está saturado y varios embalses se encuentran desaguando.
Los vecinos de las áreas más expuestas recibirán avisos Es-Alert con recomendaciones claras: permanecer en casa, extremar la prudencia y evitar cualquier desplazamiento innecesario. El mensaje del presidente ha sido contundente: prevención y anticipación deben guiar el comportamiento ciudadano, incluso en zonas donde la alerta pueda cambiar rápidamente.
La Junta ha movilizado también efectivos del Infoca, medios aéreos y equipos de vigilancia constante para seguir la evolución del temporal en tiempo real. La situación será reevaluada este miércoles para decidir si las medidas se levantan o se prorrogan.
Ante un escenario tan incierto, el llamamiento final es al sentido común, la prudencia y el seguimiento de las indicaciones del 112. La seguridad, esta vez, va por delante de todo.