El PP buscará desactivar el No a la guerra que quiere utilizar en la campaña andaluza el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, y se volcará en contraponer el perfil «gestor» del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, con el de la exvicepresidenta del Gobierno y candidata socialista, María Jesús Montero, a la que retratará como la «vicepresidenta del cupo» o la «jefa orgánica» del exministro José Luis Ábalos, según han indicado a Europa Press fuentes ‘populares’.
En las filas del PP dan por sentado que ante las elecciones del próximo 17 de mayo el jefe del Ejecutivo «explotará» el No a la guerra para intentar movilizar a su electorado, como ya hizo en la campaña de Castilla y León y está haciendo en sus últimas intervenciones públicas.
El pasado domingo, en una carta a la militancia del PSOE, Sánchez reivindicó el No a la guerra como expresión de «memoria, dignidad y compromiso» del país, al tiempo que subrayó, en plena escalada bélica en Oriente Medio, que España mantiene una posición «coherente y firme» en defensa de la paz.
Los ‘populares’ creen que Sánchez busca activar a su militancia pero pronostican que «la gente no va a votar en clave Irán» en las elecciones del 17 de mayo. «En Andalucía la gente votará pensando si quiere de presidente a Juan Moreno o a la vicepresidenta de la quita, de la amnistía, de los indultos y del cupo, que era la jefa orgánica de Ábalos y de Koldo», aseguran a Europa Press fuentes de la cúpula del PP.
Además, en Génova sostienen que si Sánchez tiene que buscar eslóganes «vintage» de hace 23 años -al recuperar el No a la guerra que el PSOE usó por Irak- «para estimular» al electorado socialista «está asumiendo que no tienen nada reciente con qué convencerlo». «Acudir a los clásicos implica no tener referentes modernos», sentencian las mismas fuentes.
El PP nacional considera que el No a la guerra no tuvo efecto en las elecciones de Castilla y León, donde ganó el candidato del PP Alfonso Fernández Mañueco. A su entender, el crecimiento del PSOE en esa región se debió a «un trasiego de votos entre bloques», dado que Sánchez captó apoyos de Podemos y Sumar, que se quedaron fuera de las Cortes de CyL.
«Sánchez le está haciéndole una OPA a la extrema izquierda a costa de entregar el centro», señalan fuentes de la formación, que creen que lo que da las mayorías «es el centro». En el caso de Andalucía, ‘Génova’ advierte de que el «sueño demoscópico» del PSOE es que Moreno no logre la mayoría absoluta y dependa de Vox. «Parece que lo que desean es que Vox crezca para parar al PP», lamentan.
En plena precampaña andaluza, el PP ya anticipa que se dedicará a reivindicar el «perfil como gestor» de Moreno para contraponerlo con el de Montero, que en esta legislatura no ha presentado ni un solo proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) ni ha aprobado un nuevo sistema de financiación autonómica.
En Génova señalan que ese aval de gestión que presenta Moreno en esta legislatura se ha ratificado tras el accidente de Adamuz (Córdoba) el pasado mes de enero y de las inundaciones de febrero, según fuentes de la formación.
«Juanma lleva de presidente ocho años, con una gestión basada en el diálogo, la moderación y la gestión pública. Montero ha sido vicepresidenta porque Sánchez le entregó la amnistía a Puigdemont y porque su partido ha hecho negocio de la corrupción de Ábalos con Cerdán. Todos ellos crecieron con ella como número dos del Gobierno y del PSOE», resumen fuentes del equipo de Feijóo.