La ausencia de Fernando Grande-Marlaska en el Senado ha abierto un nuevo enfrentamiento entre el Gobierno y la oposición. El ministro del Interior no ha acudido este miércoles a la comisión extraordinaria convocada para abordar la crisis migratoria de Ceuta, una decisión que ha llevado al PP a advertir de posibles «consecuencias legales y políticas».
El presidente de la comisión de Interior, el popular Fernando Martínez-Maíllo, ha calificado la ausencia como una falta de respeto a la Cámara y ha acusado al ministro de actuar de manera deliberada. Los populares habían mantenido la convocatoria gracias a su mayoría absoluta pese a que el Ejecutivo ya había anunciado que sus ministros no comparecerían durante agosto y que ofrecerían explicaciones posteriormente en el Congreso.
La reunión se ha celebrado finalmente con la silla reservada a Marlaska vacía y con representantes del PP, Vox y Junts.
Vox ha anunciado que promoverá una nueva reprobación del ministro por su gestión de la situación en Ceuta y planteará que el Senado censure formalmente su ausencia.
Junts también ha mostrado su rechazo al plantón. Su portavoz, Eduard Pujol, ha defendido que, ante unos acontecimientos que considera graves, Marlaska debería haber atendido la petición de comparecencia de la Cámara Alta.