El vicepresidente primero de la Ciudad Autónoma de Melilla, Miguel Marín Cobos, ha acusado al Gobierno de Pedro Sánchez de actuar con “cinismo” al reclamar al Partido Popular que contribuya a rebajar la tensión en Ceuta, mientras la ciudad autónoma continúa afrontando las consecuencias de la crisis migratoria iniciada a finales de julio.
Marín, también secretario general del PP de Melilla, ha censurado la “inacción, la desidia y el abandono” que atribuye al Ejecutivo central y ha cuestionado su capacidad para ofrecer una respuesta eficaz a una situación que, según ha señalado, afecta directamente a la seguridad y a la estabilidad de las dos ciudades autónomas.
El dirigente popular ha considerado especialmente contradictorio que el Gobierno pida ahora al PP que contribuya a reducir la tensión después de lo que, a su juicio, ha sido una gestión insuficiente de la crisis. “La responsabilidad de garantizar el control de las fronteras y de dar una respuesta a la situación corresponde al Gobierno de España”, ha defendido.
Marín ha puesto el foco en las entradas irregulares registradas en Ceuta y ha reclamado el “retorno inmediato” de las personas que hayan accedido a la ciudad de forma irregular.
El vicepresidente primero de Melilla ha advertido además de que la situación de Ceuta tiene una incidencia directa sobre Melilla debido a la condición de ambas como ciudades españolas situadas en la frontera exterior de la Unión Europea.
En este sentido, ha reclamado al Estado una actuación “firme” que permita recuperar el control de la situación y evitar que la crisis pueda generar nuevas presiones migratorias sobre Melilla.
El número dos del Ejecutivo melillense ha acusado al Gobierno central de haber afrontado la crisis con “pasividad” y ha calificado de “irresponsable” la actuación de Pedro Sánchez y sus ministros ante una situación que, en su opinión, requería medidas excepcionales desde el primer momento.
Una de sus principales críticas se dirige a los tiempos de reacción del Ejecutivo. Marín ha cuestionado que la activación del Consejo de Seguridad Nacional se produjera, a su juicio, demasiado tarde, cuando la crisis ya había adquirido una dimensión extraordinaria y estaba provocando importantes consecuencias en Ceuta.
Para el dirigente popular, la situación exigía una respuesta “inmediata y coordinada” por parte del Estado, al considerar que no se trata únicamente de un problema migratorio, sino también de una cuestión relacionada con la seguridad, los servicios públicos y la capacidad de respuesta de una ciudad situada en la frontera exterior de la UE.
Marín ha insistido en que Melilla permanece especialmente atenta a la evolución de los acontecimientos y ha reclamado al Gobierno central que adopte las medidas necesarias para evitar que la presión migratoria registrada en Ceuta pueda reproducirse en la ciudad autónoma.