La primera ministra de Islandia, Kristrún Frostadóttir, ha confirmado este domingo que el proceso para retomar las negociaciones de adhesión a la Unión Europea queda aparcado tras el rechazo expresado por los ciudadanos en el referéndum celebrado este sábado.
«Está bastante claro que este asunto no avanzará bajo este Gobierno», ha declarado Frostadóttir durante su primera rueda de prensa tras conocerse los resultados de la consulta. La dirigente ha considerado que el desenlace responde al «curso natural de los acontecimientos» y ha asumido el resultado como la voluntad expresada por el electorado.
El ‘No’ ha obtenido finalmente el 52,8% de los votos, frente al 47,2% logrado por quienes defendían reanudar las conversaciones con Bruselas. La consulta registró una participación del 82,5%, la cifra más elevada desde las elecciones parlamentarias de 2009.
El resultado supone un nuevo freno al acercamiento de Islandia a la Unión Europea. Reikiavik abrió las negociaciones de adhesión en 2010, pero las suspendió tres años después, entre otros motivos por las diferencias en torno a la política pesquera comunitaria.
La pesca continúa siendo uno de los principales puntos de fricción. El sector representa alrededor del 40% de la economía islandesa y los partidarios del ‘No’ han mostrado durante años su temor a que una eventual entrada en la UE pudiera limitar el control del país sobre sus recursos pesqueros.
Tras el resultado del referéndum, el Ejecutivo islandés deberá decidir ahora cómo formalizar el cierre del proceso negociador con Bruselas. Frostadóttir ha señalado que abordará la cuestión con la comisión parlamentaria de Asuntos Exteriores antes de adoptar una decisión definitiva.
«Discutiremos con la comisión parlamentaria de Asuntos Exteriores sobre la mejor manera de cerrar este capítulo. No tenemos intención de tomar ninguna decisión definitiva al respecto», ha explicado.
La primera ministra ha mantenido además contactos con el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y ha destacado la voluntad de Reikiavik de conservar una relación estrecha con la Unión Europea pese al resultado de la consulta.
Frostadóttir ha defendido que el referéndum ha servido también para elevar el nivel del debate público sobre la relación del país con Bruselas. «Estamos contentos con un referéndum maravilloso», ha afirmado, poniendo el foco en la elevada participación y en el interés ciudadano despertado por la consulta.
El resultado deja así en suspenso cualquier avance hacia la adhesión durante la actual legislatura y devuelve a Islandia a la posición mantenida desde 2013, cuando el país decidió congelar las negociaciones iniciadas tres años antes.