El discurso del Rey

26 de diciembre de 2023
1 minuto de lectura
El rey Felipe. | EP

Últimamente se interpreta mucho mejor la gestualidad de Felipe VI que sus palabras, enmarcadas en la responsabilidad constitucional y revisadas por el Gobierno. Los gestos, las muecas, la seriedad ajustada detrás del bigote breve y la firmeza de cómo se expresa, ofrecen una lectura de disconformidad en el acontecer de España. De sus ojos sale una luz fría que advierte sin amenaza e intenta recuperar la lana derramada del ovillo.

Con las limitaciones que tiene toda Institución, las épocas de España sin rey fueron, comprobadamente, desmanes en desembocaduras sangrientas, histrionismos, abusos y despropósitos; pájaros, al fin, sin ramas donde posarse. La monarquía constitucional es el árbol grande que acomoda los sinsentidos y parapeta las injusticias de los que prefieren “habitaciones con vistas”.

La Familia Real, como todas las nuestras, deben alejar los desencuentros y manifestarse en comprometidas y ejemplares esperanzas. El Belén fue testigo de las palabras del Rey con la intención de que puede renovarse, entre todos, la cordura.

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

La otra mitad

Rafael Guillén, el otro poeta granadino, es uno de mis favoritos, especialmente cuando recuerda que él cree mucho más en…

Espantando palomas

A aquellas palomas disfrazadas sólo el adiestramiento de la democracia y del derecho pudieron espantarlas…

Pájaros

Según como se mire, los pájaros pueden ser los bailarines del aire, si cambiamos pies por alas, posturas por equilibrios,…
El Valle de los Caídos

El Valle de los Caídos

Si Franco no hizo bien las cosas, tampoco los que le precedieron se bañaban en agua bendita…