El consumo de caramelos y chicles en España creció un 5,7% en valor durante 2025, hasta alcanzar los 855,1 millones de euros, según el Informe del Sector del Dulce en España 2025, elaborado por Produlce. La evolución positiva estuvo impulsada principalmente por el mercado nacional y por una demanda cada vez más vinculada a la compra por impulso, el ocio y las celebraciones.
Halloween se consolida como una de las principales campañas estacionales para la categoría, favoreciendo la planificación anticipada de la producción, la distribución y las acciones comerciales. Algunas empresas estiman que esta celebración representa alrededor del 7% de sus ventas anuales, mientras que los productos tematizados, los formatos surtidos y las bolsas de gran tamaño ganan protagonismo para responder a las preferencias de los consumidores.
En el conjunto de la categoría, la facturación alcanzó los 1.448 millones de euros, cerca del 22% del total del sector del dulce. Las ventas interiores sumaron 724,9 millones de euros, con un crecimiento del 5,9% en valor y del 4,1% en volumen. Por productos, los caramelos blandos lideraron el consumo, con el 78,4% del valor y el 85,6% del volumen, mientras los caramelos duros mantuvieron su relevancia y los chicles mostraron señales de estabilización.
En el ámbito internacional, las exportaciones descendieron un 8,5%, hasta los 723 millones de euros, afectadas principalmente por la evolución de los mercados de Estados Unidos y Francia. Por su parte, las importaciones aumentaron un 4,5%, hasta los 130 millones de euros, lo que permitió mantener una balanza comercial positiva de aproximadamente 593 millones. La creciente popularidad internacional de Halloween también abre oportunidades comerciales en Europa, América y Asia.
El secretario general de Produlce, Rubén Moreno, destacó la capacidad de adaptación de la categoría a las nuevas tendencias de consumo y señaló el crecimiento del mercado nacional, la solidez del empleo y la competitividad de la producción española como factores positivos para el futuro. En este contexto, los caramelos y chicles mantienen su protagonismo en los momentos de celebración y disfrute, con Halloween como uno de los principales impulsores de la actividad comercial.