Complejos

6 de junio de 2023
1 minuto de lectura
complejos
Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo se saludan en el Senado. | Fuente: Ricardo Rubio / Europa Press

En Política para Amador, enseña Fernando Savater que los antiguos griegos, a quien no se metía en política, le llamaban idiotés, que significa una persona aislada, sin nada que ofrecer a los demás, obsesionada por las pequeñeces de su casa y manipulada a fin de cuentas por todos.

Idiotés puede llamarse también a los acomplejados que no se paran a distinguir las voces de los ecos y les hacen más caso al qué dirán de los adversarios si se llegasen a juntar con quienes deben. Entre los pusilánimes y los cínicos hay una extensa variedad de posibilidades. Generalmente el contrario oculta los fuegos propios incendiando los campos ajenos.

Astutos como serpientes y sencillos como palomas, dice el evangelio. De idiotés, lo menos posible.

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

La mano con la herida

Son demasiadas aguas salidas de su cauce en España las que amenazan con un ahogo colectivo que sentimos agrandadas hoy…

La economía mundial está cambiando de rumbo y el destino es incierto

Los instrumentos de política económica que en su día sustentaron el funcionamiento de la infraestructura común de una economía global…

Arrepentimiento: ¿Requisito legal o espurio?

Dejar en manos de las “víctimas" las resoluciones judiciales es lo mismo que volver a la primigenia ley del Talión…

Indignaciones: el poder, los periodistas y el peligro de equivocarse de enemigo

Entre la huida de Trump ante una supuesta amenaza y las indignaciones de la Corona española, el periodismo recuerda que…