El campo se quedó sin amarillos después que Van Gogh pintara su Trigal con Cuervos en un lienzo total, que también es metáfora de la vida. En la pintura, un viento noble agita las espigas vigiladas por la sombra al acecho de los pájaros siniestros.
Cuervos desvelados impiden los buenos crecimientos y procuran también disimular en amarillo las cizañas para que, desde lejos, se confundan con la llena lozanía de las espigas.
Aunque en la vida nos equivoquemos de alimento, el corazón del hombre no se contenta con menos que Dios y no descansará hasta que lo encuentre.
Yo he conocido a un joven para el que en su familia ya no encontraban remedio y hoy es obispo de la Santa Iglesia. Y a una adolescente que se fue de su casa buscando la seda engañosa de lo imposible y hoy tiene seis hijos en una familia que es ejemplo… La Verdad, termina arrancando de la vida las malas hierbas.