Me gusta el nombre que han elegido para sostener la voluntad de los que votan (yo estoy en ello) a un progreso inefable, encabezado por las izquierdas españolas sociedad anónima. La palabra Frente evoca las anchuras de la inteligencia que ofrecen; Amplio, también puede ser metáfora de brazos abiertos y acogedores para los que quieren seguir enchufados en el amor desesperado de servirnos.
Si me pusieran en la tesitura de elegir al director de la nueva orquesta, dadas sus personales relevancias, sentiría el compromiso en conciencia y el miedo de no acertar: cuando tantas grandezas se amontonan, acude el temblor de ser injusto descartando a los iguales.
Al amparo de la Virgen del Pilar, en su fiesta y patrocinio, dejo el nombre de los candidatos, recordándole a la Madre de Dios que también ellos son columnas vertebrales, no sólo del Frente Amplio, sino de la otra amplitud española y universal que ansía proclamarlos sostén de tantas debilidades como tendríamos que soportar si llegaran a gobernarnos las pérfidas derechas.
…Felicidades al mundo que reza avemarías en español y se entiende en el idioma más hermoso, sin necesidad de pinganillos.