Cargos del Partido Popular han criticado el uso político de la muerte de Maricarmen Abascal, convertida en símbolo de la lucha por una vivienda digna tras su desahucio a los 87 años. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha acusado al Gobierno de querer “instrumentalizar” su fallecimiento y ha defendido que ahora se pretende “honrar” una memoria por la que, a su juicio, no se actuó cuando estaba viva.
Almeida ha sido especialmente contundente al referirse al minuto de silencio convocado tras el fallecimiento de Maricarmen. “Primero permiten que la desahucien y luego se quieren apropiar de su memoria. No movieron un dedo por Maricarmen en vida”, ha señalado el alcalde madrileño, que ha acusado a Más Madrid y al PSOE de convertir su figura en un “señuelo electoral”.
El regidor ha recordado además que Maricarmen escribió en 2025 una carta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que, según su versión, no obtuvo respuesta. En la misma línea se ha pronunciado el alcalde de Badalona, Xavier García Albiol, quien ha afirmado que si Sánchez “no la hubiese ignorado, a lo mejor hubiese podido pasar los últimos días en su casa”.
Maricarmen Abascal falleció este miércoles después de permanecer ingresada en el Hospital Gregorio Marañón desde el pasado 23 de septiembre, cuando fue desalojada de su vivienda de la calle Alcalde Sainz de Baranda, en la que había vivido durante 71 años. Su desahucio provocó una acampada en la Puerta del Sol, donde activistas y vecinos reclamaron medidas para garantizar el acceso a una vivienda digna y promovieron el denominado ‘decreto Maricarmen’.
Desde Andalucía y Castilla y León, los presidentes autonómicos del PP, Juanma Moreno y Alfonso Fernández Mañueco, respectivamente, han trasladado sus condolencias por el fallecimiento y han expresado su “máximo respeto” hacia Maricarmen. Moreno, sin embargo, también ha reclamado que el caso sirva para impulsar políticas de vivienda alejadas de la confrontación: “Deseamos que el fallecimiento de esta señora y todo el movimiento que ha habido en torno a ella nos sirva para que entre todas las instituciones, alejemos la demagogia, el populismo y hagamos política de vivienda real”.
La muerte de Maricarmen llega semanas después de que su desahucio desencadenara movilizaciones y una acampada que continúa instalada en la Puerta del Sol. Pese a su delicado estado de salud, la mujer siguió difundiendo vídeos desde el hospital para animar a mantener las reivindicaciones en materia de vivienda. Entre ellas se encontraba la convocatoria de una huelga general, prevista para el 11 de noviembre, mientras los dirigentes del PP reclaman ahora que su fallecimiento no sea utilizado con fines partidistas.