José Mourinho cree que el proceso contra el club inglés será tan largo que habrá que ser afortunado para llegar al final.
El técnico portugués ha bromeado con la duración que puede alcanzar el caso. Prefiere «reírse un poco» y, a sus más de 60 años, admite que necesitará suerte para estar presente cuando llegue el desenlace.
Recuerda que primero habrá una sentencia y después un recurso. Con ello alude a la lentitud previsible del proceso.
Sus palabras responden a la decisión del 29 de septiembre. Ese día la Premier League confirmó que una comisión independiente había declarado culpable al Manchester City de infracciones graves de sus normas financieras durante nueve temporadas.
La comisión concluyó, entre las temporadas 2009-10 y 2017-18, que el club concertó contratos ficticios con varios socios comerciales. También determinó que presentó cuentas inexactas y ocultó su situación financiera real.
Con esas prácticas, según la resolución, se buscaba inflar artificialmente los ingresos y recortar costes en más de 900 millones de libras esterlinas. La comisión halló además que el City no cooperó con la investigación en la mayoría de los cargos.
Mourinho ha vinculado esa cuestión con el caso Negreira. Dice que vivió en el Real Madrid los años de los pagos del FC Barcelona al exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros.
Según Mourinho, nadie sabía entonces nada. Cuando se marchó, el asunto salió a la luz. Para él, todo depende de la suerte de llegar a un club en un momento concreto.
El entrenador también ha explicado cómo llegó al Real Madrid. Los primeros contactos aparecieron tras verse relacionado con el club en los medios de comunicación.
Recuerda que en el Benfica era muy feliz. Estaba a 10 minutos de casa, algo que no ocurría desde hacía 20 años, y pensaba cumplir su contrato de tres años. Le sorprendió que lo vincularan con el Real Madrid, aunque dice que siempre mantuvieron la relación.
Mourinho sostiene que el fútbol no ha evolucionado, sino que se ha transformado. Hoy la carrera de un entrenador es más corta: llegas rápido y te vas rápido.
Echa de menos al técnico de largo recorrido, que acumulaba años y clubes y que vivía el fútbol sin cansarse. Recuerda una reunión de la UEFA con los entrenadores de la Champions, en la que estaban Alex Ferguson, Fabio Capello, Giovanni Trapattoni, Marcello Lippi y Arsène Wenger.
También destaca los recursos actuales. Dice que cada equipo viaja con dos autobuses, uno para los jugadores y otro para el cuerpo técnico. En los hoteles, añade, hay unas 40 habitaciones más para analistas o encargados de redes sociales.