Toda la vida sin saber el nombre del diminuto bisoñé sobre la ene para que se convierta en eñe y resulta que se llama “virgulilla”. Gozo con aprender cada día palabras nuevas que modifiquen y calmen tanto pensamiento atribulado. Virgulilla es una locución preciosa para precisar con vehemencia, sobre la ene de la política actual, los atributos que le corresponden.
Todos sabemos que se pusieron de acuerdo para gobernar los desgobiernos del PP, un grupo de partidos políticos, dándose la mano en la que todos detectaban verrugas diferentes. Ahora resulta, y por eso va de coña, que siguen gobernando pero no se hablan entre ellos: crecieron las verrugas de la intención. ERC detesta a Junts que a su vez desprecia a PNV por sus privilegios, que a su vez pide elecciones al gobierno que ayuda con el beneplácito de Sumar que a su vez detesta a Podemos…
En medio de este frenesí incomparable, aparece Maricarmen, inquilina de un piso al que no le corresponde estar, según las leyes, y Sol se llena de sombras bajo las lonas de los acampados. Por si fuera poco, Maricarmen se ha pensado si acepta las condiciones para seguir en su casa con el mismo alquiler… ¡Va de coña!
Pedro Villarejo