Las mujeres con discapacidad reclaman que los avances de la reforma de las leyes de discapacidad y autonomía personal se traduzcan en derechos efectivos y en apoyos reales: financiación suficiente, asistencia personal personalizada, menores tiempos de espera y una aplicación homogénea en todo el territorio. Así lo ha trasladado la Confederación.
Cemudis ha valorado positivamente la aprobación definitiva de la reforma, que el Congreso de los Diputados aprobó el pasado 16 de septiembre tras su paso por el Senado, al considerarla un avance en autonomía personal, vida independiente, asistencia personal y accesibilidad universal. Entre sus principales novedades, la norma amplía y regula la asistencia personal como servicio del catálogo de la dependencia, elimina incompatibilidades entre prestaciones y servicios, reconoce la teleasistencia como derecho y reduce de seis a tres meses el plazo máximo para resolver el reconocimiento de la situación de dependencia.
La Confederación considera especialmente relevante que la reforma impulse un modelo que sitúe la autonomía y la capacidad de decisión de las personas en el centro. En ese sentido, defiende que la asistencia personal cuente con financiación suficiente y estable, apoyos personalizados e intensidades adecuadas a las necesidades de cada persona, evitando desigualdades entre territorios. También pide que la eliminación de incompatibilidades permita combinar prestaciones y servicios según las necesidades de cada persona, con cuantías e intensidades suficientes.
Sobre la reducción del plazo de resolución de la dependencia, Cemudis advierte de que debe ir acompañada de los recursos necesarios para garantizar su cumplimiento. Según datos de la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (Cocemfe), el tiempo medio de tramitación alcanzó los 341 días en 2025.
La organización destaca también la dimensión de género de la norma en materia de cuidados, que reconoce las cotizaciones de las cuidadoras principales, mayoritariamente mujeres, y garantiza la continuidad de los cuidados en caso de enfermedad grave u hospitalización. Aun así, Cemudis reclama que las políticas de autonomía personal y dependencia incorporen de forma efectiva la perspectiva de género y discapacidad, y que las mujeres con discapacidad participen en su diseño y desarrollo, teniendo en cuenta sus necesidades específicas y su capacidad de decisión sobre los apoyos que reciben.