Casi uno de cada dos españoles ha tenido que cuidar en algún momento de una persona con Alzheimer. Así lo refleja el Estudio Sanitas sobre Alzheimer 2026, que sitúa el porcentaje en el 47,7% y pone de manifiesto hasta qué punto esta enfermedad termina afectando a toda la familia.
Entre quienes han vivido esta experiencia, un 10,4% ha asumido el papel de cuidador principal, mientras que un 20,4% ha compartido las responsabilidades con otras personas y un 16,8% ha prestado ayuda de manera puntual.
El impacto emocional y físico aparece como una de las principales preocupaciones. El 94,5% de los encuestados reconoce que atender a una persona con Alzheimer puede afectar considerablemente al bienestar del cuidador. Además, más del 83% admite que necesitaría orientación o no sabría cómo actuar ante un diagnóstico cercano.
El estudio también detecta cierto desconocimiento sobre la enfermedad. Más de la mitad de los participantes piensa que afecta únicamente a la memoria y un 44,7% considera los olvidos como una consecuencia normal del envejecimiento.
Ante esta situación, buena parte de la población reclama mayor acompañamiento profesional. El apoyo psicológico, la atención especializada en el domicilio y las nuevas tecnologías aparecen entre los recursos más valorados para facilitar los cuidados y reducir la sobrecarga de las familias.