“Hoy comienzan y procuren ir comenzando siempre, de bien en mejor”, porfiaba a sus monjas Santa Teresa de Jesús. Otra vez hemos despreciado en España la sugerencia de la santa carmelita. Porque aquí vamos de mal en peor: en Europa nos desprecian por atrevidos e incapaces; arden las arboledas a causa del abandono, de la desidia, de la maldad de algunos y se queman las casas que han tardado vidas en ser levantadas; nuestras fronteras tiene de cartón las puertas; al ejército lo mandan con bocadillos a los frentes del hambre; a los guardias civiles y a la policía nacional les ordenan que no actúen cuando son atacados; el mar, tan bello, se llena de cadáveres jóvenes porque, desgraciadamente, cada País empuja como puede, y Marruecos no tiene la menor intención de remediar la angustia desesperada de sus muchachos; el Rey de España tiene que pedir permiso para decir dos palabras… pero el Presidente de Gobierno nos ha recordado, antes de irse, la música que debemos escuchar este verano.
España hoy es un disparate: asaltada, gobernada p0r cabezas que debían estar en manicomios con camisas de fuerza… Los cien muertos no tenían la culpa.