¡Oh bosques y espesuras, plantadas por la mano del Amado!

10 de febrero de 2026
3 minutos de lectura
Monte de El Pardo.

¡Oh bosques!… de El Pardo

Los bosques, como las personas, como las ideas, tienen su ciclo de ramas poderosas y de hojas muertas. En los bosques hay lobos, zorros, promesas escondidas en el ramaje y lunas que se quedan dormidas. Cada bosque conserva sus propias humedades y queda indefenso cuando el sol aparece. En el bosque, algunos pájaros rematan sus nidos en la noche.

Si no llega a ser porque en las inmediaciones de El Pardo se vieron el expresidente Zapatero con el amigo al que dos días después encarcelaron, aquellos Reales Sitios gozarían de la quietud de la lluvia que les amansa en los inviernos.

Dentro de sus anchas arboledas se construían Pabellones de Caza que luego los Reyes disfrutaban casi a diario, como Carlos III. Algunos, como el de El Pardo o en Segovia el de Riofrío, terminaron en palacios. En el segundo se guareció Alfonso XII para espantar el sufrimiento de su pronta viudedad; en el primero, murió él mismo con 27 años mientras la Reina Cristina, para disimular, asistía a un concierto embarazada…

Desde los bosques de El Pardo organizó Franco sus cacerías políticas y, en el 75, aseguran que doña Carmen, ya señora de Meirás, pidió al Rey Juan Carlos que la dejara en el palacio donde tanto había vivido hasta que Dios la llamara porque, a edades como la suya, era complicado encontrar un piso que le sustituyera. No le fue concedido y hoy es museo de ingratitudes y reclamo infinito de sorpresas.

En el siglo XXI no se construyen Pabellones de Caza porque, entre otras cosas, las piezas ya no se dejan sorprender tan fácilmente.

Y ESPESURAS… SIN TRANSPARENCIA

Como los Gobiernos tienen en sus manos las más refinadas tecnologías (en estos tiempos conceden una medalla al mérito que sea y la llenan de microchips para controlar las voces o los pasos del homenajeado), el Nuestro decidió vallar determinadas espesuras de los Bosques de El Pardo para que el expresidente Zapatero descargara allí sus rifles preparados sin que nadie escuchase los ruidos. Y ya que estamos con San Juan de la Cruz en sus bosques y espesuras, insistamos que entre encinas impenetrables se citó el expresidente con su presunto testaferro para darle “aquello que me diste el otro día” y que está consignado en las últimas estrofas del Cántico Espiritual sanjuanista: “Y luego a las subidas cavernas de la piedra nos iremos, que están bien escondidas… Allí me mostrarías aquello que mi alma pretendía, y luego me darías allí tú, vida mía, aquello que me diste el otro día”… Es de suponer que el insigne mediador iba ya con la mano preparada.

Los diferentes negociados reclaman el escondite de las espesuras y sofisticadas escopetas de silencio y, si por un casual, alguien se queja o sospecha en este caso concreto, asegurar que se trataba de dos conejos de Plus Ultra que pasaban por allí con pretensiones de vuelo, sin dejar antes una huella de complacencia generosa.

Ellos y otros se preguntan ¿para qué es preciso tener cobertura en estas cacerías tan bien organizadas?, que luego vienen los judíos, marroquíes o entrometidos comisarios y se enteran de lo que no deben, espantando los vuelos de las perdices o el salto inverosímil de las liebres. De esta manera, no es necesario luego borrar a toda prisa los mensajes.

MANO… GRANDE PARA QUE TODO QUEPA

Zapatero tuvo la desgracia de que le mataran a su abuelo socialista los nacionales. Aunque el materno, médico y franquista, no le marcó tanto como aquella injusticia perpetrada sobre las estrellas del capitán Rodriguez, rojo como el rubí que brota de la sangre. Con su ley de Memoria Histórica dejó al abuelo materno descalificado y Zapatero se echó al monte (entre otros al de El Pardo) para que su inocencia de Bambi, como le calificó generosamente Alfonso Guerra, se desarrollara en la cornamenta que a su clase de ”ciervo vulnerado” le correspondía.

“¡Oh bosques y espesuras / plantados por la mano del Amado!”, escribió San Juan de la Cruz en su mejor libro de refinamiento místico. Zapatero, en el furtivo encuentro con el amigo escondido, no olvidó lo de “la mano del Amado” y puso la suya en las espesuras de El Pardo, sin cobertura y sin testigos molestos, porque las cacerías, ya lo advertí, requieren silencios impenetrables, vientos callados, teléfonos inútiles… no vaya a ser que por una tos inoportuna, vuelen los pájaros. Y digan que “ellos no han sido” los presidentes de los bancos u otros presidentes.

…Desde entonces, Caperucita, que por allí paseaba, ya no se atreve con los bosques de El Pardo. Y mucho menos sabiendo que no le sirve el GPS.

Pedro Villarejo

5 Comments Responder

  1. Escritor de suma elegancia. Sin necesidad de exabruptos nos ilumina con verdades incómodas. Son un auténtico placer sus artículos para los que con tanto interés le seguimos.

  2. Este ciudadano, es un comisionista de la tortura continuada, encubierta, y antidemocrática, de la cúpula chavista. Es un camaleón, pues puede pasear por el Palacio de Miraflores, forzar el fraude de diálogo en República Dominicana contra el opositor Julio Borges, utilizar coacciones exigiendo silencio mediático de inocentes , reforzando su empeño en sacar de la cárcel a su amigo el General Miguel Rodrigues Torres, que lo instaló a todo lujo en Madrid.

    El ciudadano Zapatero es un comisionista de la corrupción, de la tortura encubierta, convirtiendo los derechos humanos en una consultoría millonaria.

    Esperamos una condena por presunto delito de blanqueo de capitales a su conocido Julio Martínez, donde se esclarecerá la actuación del nuestro ciudadano, en el rescate millonario de la aerolínea fantasma y chavista Plus Ultra, pagada por todos los españoles para mantener el puente aéreo bolivariano.

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

Grietas en el tándem Estados Unidos-Israel

El combustible de la guerra es la ambición. Su antídoto, la palabra. Con ella, la paz siempre es posible. Y…

Cristo resucita en las miradas

EL ENCUENTRO…

El autoengaño del tiempo infinito

Creer que siempre habrá tiempo es, quizás, la forma más peligrosa de perderlo…

Kitchen (2) Del allanamiento extrajudicial del taller de la mujer de Bárcenas al asalto a la desesperada del falso cura al domicilio familiar

Este lunes 6 de abril empieza el juicio a una operación que convirtió a la Policía en un departamento del…