La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha registrado 34.386 casos de mpox en lo que va de 2025 y ha notificado la muerte de 138 personas vinculadas a la enfermedad. El organismo ha advertido de que el virus sigue circulando en 84 países y que, si no se contiene, continuará representando un riesgo de transmisión comunitaria sostenida.
Los datos abarcan el periodo del 1 de enero al 31 de julio y la mayoría de los casos se concentran en África, según informa Europa Press. La República Democrática del Congo (RDC) es el país más afectado, con 15.377 contagios y 30 muertos. Le siguen Uganda, con 6.522 casos y 35 fallecidos; Sierra Leona, con 5.149 contagios y 52 muertos; y Burundi, con 1.394 notificaciones.
Desde la última edición del informe, a finales de julio, Senegal ha notificado casos por primera vez, aunque aún no se conoce el clado correspondiente. Así como Turquía también ha registrado por primera vez casos del clado Ib.
Solo en julio, 47 países confirmaron 3.924 casos y 30 fallecimientos. Las regiones del Sudeste Asiático y del Pacífico Occidental registraron un aumento, mientras que África, Europa y América mostraron descensos. El Mediterráneo Oriental no reportó ningún caso en ese mes.
En África, 21 países han registrado transmisión continua en las últimas seis semanas. El clado IIb está presente en África Occidental; el clado Ib, en África Oriental; y ambos circulan en África Central.
La tendencia a la baja en el continente se debe sobre todo a la disminución de casos en RDC, Sierra Leona y Uganda. Sin embargo, países como Kenia mantienen transmisión comunitaria y tendencia al alza. Allí se han registrado 370 casos en 2025, principalmente en adultos jóvenes. Todas las muertes (seis) correspondían a personas con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).
Fuera de África, China, Alemania, Turquía y Reino Unido han notificado casos adicionales del clado Ib. Están vinculados a viajeros que procedían de países con transmisión comunitaria.
El 20 de agosto, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, prorrogó durante doce meses las recomendaciones a los Estados miembros para prevenir y reducir la propagación internacional del virus.