El vocal de la Asociación de Ingenieros de Caminos José María Goicolea Ruigómez ha apuntado a un «fallo humano» como posible causa del choque entre un AVE y un Iryo en Urda (Toledo). El accidente ha dejado al menos 46 fallecidos.
El experto ha subrayado en todo momento que se trata de una hipótesis y que no tiene confirmación.
El balance de víctimas es provisional y ha aumentado a lo largo de la mañana.
Según el ingeniero, en la línea Madrid-Sevilla ya se había pasado a un sistema automático. Este bloquea el tren si detecta otro convoy o un obstáculo en la vía, con independencia del maquinista.
El sistema que debía estar activo en los trenes accidentados es el LZB nivel 2, que provoca el paro automático de los trenes. Por eso, Goicolea considera que la única interpretación posible es que estuviera averiado.
En ese caso, los trenes habrían circulado en modo manual, con el sistema ASFA, y se habría producido un fallo humano de uno de los maquinistas.
El ingeniero ha recordado que el choque se produjo entre dos trenes que iban por la misma vía y en el mismo sentido. «Debería ser imposible que eso se produzca porque hay un sistema automático», ha afirmado.
Ha puesto como ejemplo el accidente de Angrois, donde, según ha dicho, el tren circulaba con la señalización manual y dependía del maquinista.
Goicolea ha insistido en que sus palabras son suposiciones. Ha reconocido que no tiene confirmación de que el sistema haya fallado y que lo que apunta se basa en comentarios que le han llegado.
Fuentes del Ministerio de Transportes han señalado que el AVE habría alcanzado por detrás al tren de Iryo. La causa del accidente no está confirmada oficialmente.