La candidata de Podemos a las elecciones del 29 de noviembre, Irene Montero, ha defendido prohibir la especulación con inmuebles y expropiar a los ‘fondos buitre’ como vía para resolver el problema del acceso a la vivienda. «Una casa no se puede comprar si es para hacer negocio», ha afirmado.
Lo ha dicho el martes en La Revuelta, junto al candidato de Esquerra Republicana Gabriel Rufián. Ambos han vuelto a advertir de que la vivienda es un problema prioritario frente a cualquier otro desafío social.
Montero propone bajar los alquileres un 40 %, prohibir la especulación y expropiar a los ‘fondos buitre’ para ofrecer sus propiedades como alquiler social, con «precios justos». Su lema es «una familia, una casa».
La exministra de Igualdad Irene Montero ha añadido otras medidas. Quiere subir el salario mínimo a 1.800 euros y expropiar empresas estratégicas de sectores como la energía o la alimentación. Sostiene que no se debe ganar dinero con que la gente encienda la calefacción.
Ha recordado que algunas de esas empresas se privatizaron en anteriores gobiernos del PSOE o del PP. Con ese argumento, ha reivindicado el «voto útil» hacia su partido: asegura que el Partido Socialista «jamás se va a atrever» a expropiar o nacionalizar.
Por su parte, Rufián ha reconocido que el Gobierno de Pedro Sánchez ha hecho «cosas bien» gracias a la presión de los partidos de izquierdas. Ha citado los impuestos a las empresas energéticas y a la banca, y el ingreso mínimo vital.
Ha advertido, sin embargo, de que ninguna medida social sirve si «la gente sigue viviendo en zulos a precio de palacio». Ha recordado que ya avisó a los socialistas de que «la vivienda os va a arrasar».
Preguntada por qué Podemos y el Frente Amplio no han llegado a un acuerdo, Irene Montero ha asegurado que lo impidió «fundamentalmente» el pacto del PSOE con el Frente Amplio para ir en una misma lista al Senado. Ha dicho que no está de acuerdo con ese pacto.
La exministra ha criticado que en España «todo sea» el PSOE «o una izquierda muy parecida». Ha insistido en sus reproches a Sumar por su incapacidad para arrancar logros a los socialistas durante la legislatura.
Rufián ha afirmado que se intentó un acuerdo con el Frente Amplio, el espacio liderado por Ada Colau y Emilio Delgado. Pero ha defendido que la izquierda no puede estar toda en el Partido Socialista o cerca de él, porque hay mucha gente progresista que no quiere votarle.
El candidato de Esquerra Republicana apuesta por un Gobierno como el actual, liderado por los socialistas y «controlado y sometido» por formaciones como Podemos, Esquerra, Bildu, el BNG, Compromís, el Frente Amplio o Sumar, porque, dice, «han demostrado que es posible».
Ha pedido a los ciudadanos que «voten a quien quieran», pero que voten izquierda, porque al Frente Amplio, al BNG, a Compromís, a Adelante Andalucía y a Podemos «les tiene que ir bien». «Tenemos que intentar sumar», ha defendido, «porque si no, no da».
Sobre si la dirección de Esquerra rechazó su idea de concurrir con otras formaciones de izquierdas, Rufián ha defendido que los partidos «no tienen que ser iglesias» y deben adaptarse «al momento».
Ha asegurado que su postura sobre la independencia de Cataluña no ha cambiado. Votaría «sí» en un hipotético referéndum de autodeterminación. Y ha añadido que quiere que a todo el mundo le vaya bien, algo que no le parece incompatible.