Un nuevo estudio realizado en Estados Unidos ha identificado la inflamación como una de las razones principales por las que muchas personas aparentemente sanas sufren ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares. Esto ocurre incluso en individuos que no presentan los factores de riesgo tradicionales como hipertensión, colesterol alto, diabetes o tabaquismo.
Estos factores se conocen como «factores de riesgo modificables estándar» (SMuRF, por sus siglas en inglés). Sin embargo, investigaciones recientes revelan que hasta la mitad de los casos de infarto o accidente cerebrovascular se dan en personas que no cumplen con ninguno de esos perfiles de riesgo, lo que había dejado sin explicación una gran parte de los episodios cardiovasculares.
El equipo de investigadores del Mass General Brigham, en Boston, analizó los datos de 12.530 mujeres sanas a lo largo de 30 años, utilizando registros del Estudio de Salud de la Mujer. El análisis se centró en un biomarcador inflamatorio llamado PCRus (proteína C reactiva ultrasensible), encontrando que las mujeres con niveles elevados tenían un 77% más de riesgo de enfermedad coronaria, un 39% más de riesgo de accidente cerebrovascular y un 52% más de riesgo de sufrir cualquier evento cardiovascular importante.
Además, un ensayo independiente demostró que las mujeres con inflamación pero sin SMuRF pueden reducir en un 38% la probabilidad de sufrir ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares si toman terapia con estatinas desde la mediana edad, alrededor de los 40 años. Este hallazgo apunta a una estrategia preventiva clave para reducir la mortalidad en mujeres que, hasta ahora, no eran consideradas de riesgo.
Las estatinas, introducidas en la práctica médica en los años 80, han demostrado ser altamente efectivas en la reducción del colesterol LDL o «colesterol malo», disminuyendo drásticamente los eventos cardiovasculares. Al actuar en el hígado, reducen la producción de LDL y ayudan a mantener las arterias libres de acumulaciones dañinas, lo que respalda su uso preventivo en este nuevo grupo de pacientes.
El doctor Paul Ridker, cardiólogo preventivo del Mass General Brigham, destacó que las mujeres con inflamación, aunque parezcan sanas, deberían adoptar medidas preventivas tanto en su estilo de vida como mediante el uso de estatinas. Según el especialista, los métodos tradicionales de cálculo de riesgo no logran identificar a este grupo de pacientes, pero los datos son claros: la inflamación es un factor determinante en la aparición de enfermedades cardiovasculares en personas sin riesgos aparentes.