Los ratones con niveles altos de azúcar en sangre, o hiperglucemia, controlan mejor los tumores gracias a sus defensas, según un estudio de un centro de investigación de la India. El trabajo, de un instituto de educación e investigación farmacéutica, se ha publicado en la revista The Journal of Immunology.
La diabetes tipo 1 se asocia a un menor riesgo de algunos tipos de cáncer, como el melanoma y los de mama y colon, pero hasta ahora se desconocía el motivo.
El crecimiento de los tumores fue menor en los ratones con hiperglucemia y en los que tenían diabetes tipo 1 sin tratar. Los comparaban con ratones diabéticos tratados con insulina y con ratones de glucemia normal.
Los animales hiperglucémicos tenían más linfocitos T, las células de defensa que atacan a las células dañadas, y estos eran más eficaces contra los tumores. Según los autores, la hiperglucemia habría reprogramado esas células.
Cuando los ratones con diabetes tipo 1 recibieron insulina, sus linfocitos T perdieron esa mayor capacidad antitumoral.
Los linfocitos T de los ratones hiperglucémicos usaban más una vía de señalización celular concreta, que los investigadores consideran un factor clave. Los autores encontraron la misma vía aumentada en células inmunitarias de sangre de personas con hiperglucemia.
La autora principal, Anamika Bose, profesora adjunta del instituto, afirma que los hallazgos «abren diversas vías de investigación para nuevas inmunoterapias contra el cáncer». Bose añade que ahora comprenden «en parte cómo la diabetes tipo 1 protege contra ciertos tipos de cáncer».
Los investigadores plantean desarrollar inmunoterapias basadas en linfocitos T e imitar esos cambios celulares en nuevos tratamientos oncológicos.