El apoyo psicológico es fundamental para ayudar a las personas afectadas por tragedias como el accidente ferroviario de Urda, en Toledo. Así lo ha explicado Belén Colomina, psicóloga especializada en emergencias, quien insiste en la necesidad de acompañar a las víctimas desde el primer momento.
Según la especialista, después de vivir una situación traumática es habitual experimentar miedo, confusión o bloqueo emocional. Por ello, considera esencial ofrecer tranquilidad, información clara y orientación para que los afectados puedan recuperar cierta sensación de seguridad.
Colomina recuerda que cada persona afronta estas experiencias de manera diferente. Algunas reaccionan con tristeza o rabia, mientras que otras permanecen paralizadas, sin saber cómo actuar.
Además, destaca que el sufrimiento no afecta únicamente a quienes estuvieron presentes en el accidente. Los familiares, testigos y personas cercanas también pueden necesitar atención psicológica.
La experta advierte de que estas tragedias generan preocupación entre la población, especialmente cuando aparecen dudas sobre la seguridad del transporte ferroviario.
En este sentido, considera importante proporcionar información fiable y respuestas que ayuden a reducir la incertidumbre.
Finalmente, Colomina subraya que una intervención psicológica temprana puede facilitar la recuperación emocional y disminuir el riesgo de que las consecuencias del trauma se prolonguen con el tiempo.