La Guardia Civil ya ha registrado 64 denuncias de allegados de posibles víctimas del accidente ferroviario de Urda (Toledo). El siniestro del miércoles se ha saldado, por ahora, con 68 fallecidos, según fuentes del instituto armado.
El cuerpo ha habilitado oficinas en Madrid, Sevilla, Córdoba y Toledo para que los familiares de primer grado acudan a identificar a los desaparecidos. También tomarán muestras de ADN para agilizar la identificación, según fuentes del Ministerio del Interior.
Las oficinas están en la Zona de la Guardia Civil de Madrid (calle Batalla del Salado, 32), en Sevilla (avenida de la Borbolla, 8) y en las comandancias de Córdoba (avenida de los Mozárabes) y de Toledo (avenida Barber, 42).
El Instituto de Medicina Legal de Toledo se prepara para empezar la identificación de 52 de los 68 cadáveres, con hasta 25 médicos forenses.
La portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, ha informado de que se ha habilitado el teléfono 900 122 112 para los familiares. Por esa línea se facilita la información que van recabando los equipos de emergencia.
En Toledo se han abierto dos espacios para acoger a los familiares de heridos y fallecidos, porque el alojamiento en la ciudad es complicado. Son el albergue del Castillo de San Servando y la Casa Pastoral del Arzobispado.
En Madrid se mantiene durante el día el dispositivo de atención a las víctimas que se instaló en la estación de Atocha. Lo ha explicado la portavoz del SUMA, Pilar Rodríguez, que ha detallado que cuenta con personal del SUMA, el SAMUR y Cruz Roja.
Las labores se han intensificado al amanecer en el entorno de la antigua estación de Urda, donde se retiran los coches de los trenes casi 24 horas después del choque.
Durante la noche han trabajado allí más de 500 personas, entre bomberos, efectivos de la Unidad Militar de Emergencias, personal sanitario y miembros de las fuerzas de seguridad.
Padilla ha explicado que los equipos trabajan «con mucho cuidado», porque aún no está confirmado que no quede otra persona fallecida atrapada entre los restos.
Las unidades caninas volverán a actuar este jueves y se emplean drones térmicos para detectar cuerpos que la vista humana no alcance. «No hay que precipitarse ni decir antes de tiempo que ha acabado», ha afirmado.
La maquinaria pesada ya está en la zona, pero debe actuar con cautela para asegurarse de que no hay nadie en el interior de los vagones. Los servicios de emergencia de Madrid han trabajado hasta las 4.30 horas elevando los convoyes para comprobar si había víctimas.
El balance supera el centenar de heridos, repartidos en hospitales de Albacete, Toledo, Ciudad Real y Madrid. Padilla mantiene en 53 los ingresados en la región, 15 de ellos en cuidados intensivos.
La portavoz ha dicho que estarán muy atentos a esos 15 pacientes críticos, sobre todo en Ciudad Real, Alcázar de San Juan y Toledo. El SUMA ha atendido a 83 viajeros, que fueron derivados a la red hospitalaria de Castilla-La Mancha.
Los centros de donación de sangre de la región han amanecido a pleno rendimiento. La coordinadora de la red regional de hemodonación, Elena Madrigal, ha animado a acudir a los puntos de donación y ha recordado que la donación «tiene que ser todos los días».
Padilla ha calificado de espectacular la respuesta ciudadana al llamamiento y ha destacado la coordinación entre administraciones y la labor de los voluntarios.