Ante la reciente imposición de aranceles, la situación exige respuestas rápidas y eficaces. No tenemos tiempo que perder. Si bien el panorama es complicado, es posible implementar medidas de corto plazo que, de forma práctica y pragmática, nos permitan mitigar los efectos en nuestra economía, industrias y familias.
Acciones inmediatas para ciudadanos y empresarios:
1. Apoya el consumo local: la respuesta más inmediata es apostar por lo nuestro.
* Elige productos nacionales: al preferir bienes y servicios fabricados en México fortalecemos la cadena productiva local.
* Campañas de concienciación: desde redes sociales hasta espacios comunitarios, difundamos la importancia de comprar local.
* Promociones y alianzas: los comerciantes pueden ofrecer descuentos y beneficios por la compra de productos 100% mexicanos, incentivando a la comunidad a sumarse a esta iniciativa.
Plazo: inmediato, con resultados visibles en 3 a 6 meses.
2. Fortalece las redes de colaboración. La unión hace la fuerza y la coordinación entre ciudadanos, empresarios y autoridades es esencial.
* Foros y mesas de diálogo: organiza encuentros locales y virtuales para discutir los retos y proponer soluciones. Esto permitirá identificar problemas comunes y buscar respuestas rápidas desde el sector público y privado.
* Grupos de acción ciudadana: crear redes de apoyo que faciliten la comunicación directa con las autoridades y la formulación de políticas de emergencia.
Plazo: iniciar de inmediato, con la creación de redes que den resultados en 1 a 3 meses.
3. Digitaliza y moderniza tu negocio.
La tecnología puede ser una gran aliada para sortear barreras comerciales.
* Comercio electrónico: si eres empresario, da el salto al comercio digital para ampliar tu alcance y diversificar tus canales de venta.
* Capacitación rápida: participa en talleres y cursos online sobre herramientas digitales y estrategias de marketing en redes sociales.
* Uso de plataformas locales: apóyate en aplicaciones y portales de comercio electrónico que promueven productos nacionales.
Plazo: implementa en 1 a 3 meses para empezar a ver beneficios inmediatos.
4. Optimiza la gestión financiera y operativa. En tiempos de incertidumbre, cada peso cuenta.
* Revisión de costos: realiza auditorías internas para identificar y reducir gastos innecesarios.
* Capacitación exprés: aprovecha cursos cortos sobre gestión eficiente y administración financiera dirigidos a pequeñas y medianas empresas.
* Asesorías gratuitas: busca apoyos en cámaras de comercio y organizaciones que ofrezcan asesorías para mejorar la competitividad.
Plazo: resultados iniciales en 1 a 2 meses, consolidando mejoras en 3 meses.
5. Establece puentes con las autoridades. La comunicación directa puede acelerar soluciones.
* Crea comités de incidencia: agrupa a representantes de diferentes sectores para expresar las necesidades urgentes y proponer medidas de alivio inmediato.
* Participa en campañas ciudadanas: presiona para que se implementen políticas de apoyo, como incentivos fiscales temporales o facilidades crediticias para sectores afectados.
* Utiliza canales digitales: apoya la creación de portales o apps de participación ciudadana que conecten a la comunidad con los tomadores de decisiones.
Plazo: inicia diálogos en 1 mes, buscando resultados concretos en 3 a 6 meses.
Conclusión:
La crisis generada por los aranceles nos reta a actuar con rapidez y determinación. La clave está en tomar acciones prácticas y de corto plazo que generen resultados tangibles. Apoyar el consumo local, fortalecer la colaboración ciudadana, digitalizar los negocios, optimizar la gestión operativa y establecer puentes de comunicación con las autoridades son pasos imprescindibles para proteger nuestra economía y el bienestar de nuestras familias.
No se trata de esperar a que la situación se resuelva sola, sino de tomar el control de lo que podemos cambiar desde hoy. Con acciones inmediatas y coordinadas, lograremos transformar un desafío en una oportunidad para fortalecer nuestra resiliencia y garantizar un futuro más competitivo y próspero para México. ¡Todas las demás medidas son importantes, pero se llevan mucho tiempo en implementar! También podemos hablar de ellas próximamente. ¿Qué opina?
*Por su interés, reproducimos este artículo de Esther Shabot publicado en Excelsior.