El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reclamado a los legisladores republicanos que incorporen a Irán al proyecto de sanciones diseñado para aumentar la presión económica sobre Rusia. El mandatario considera que ampliar el alcance de la iniciativa permitiría responder también a las actividades de Teherán y reforzar la estrategia exterior de Washington.
La propuesta fue impulsada inicialmente por el fallecido senador republicano Lindsey Graham, uno de los principales aliados de Trump en el Congreso. El texto contempla medidas contra dirigentes, entidades financieras y proyectos energéticos rusos, además de aranceles para los países que continúen comprando petróleo y gas procedentes de Rusia. La última versión limitaría esos gravámenes a un máximo del 100 % y se centraría especialmente en los mayores importadores de energía rusa.
Trump aseguró en Truth Social que incluir a Irán era una de las prioridades de Graham y destacó la importancia de completar ese objetivo como parte de su legado político. La Casa Blanca también había planteado la posibilidad de extender las medidas a Hezbolá, organización libanesa estrechamente vinculada con Teherán.
El proyecto cuenta con un amplio respaldo de republicanos y demócratas, aunque ampliar ahora su contenido podría complicar las negociaciones. Pese a ello, sus promotores confían en que el Congreso pueda aprobarlo durante el verano.