Tres eran las hijas de Elena

18 de noviembre de 2024
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Pedro Sánchez junto a las vicepresidentas del gobierno María Jesús Montero, Yolanda Díaz y Teresa Ribera, respectivamente. | Fuente: Europa Press

Nuestro presidente del Gobierno prefiere mujeres de vasto recorrido intelectual para que converjan, como faro de Antioquía, en las vicepresidencias de España.

Así a la primera en orden de categoría y antigüedad la sienta junto a él, en el banco azul de las marismas poderosas, para que aplauda, gesticule y vocifere… el resto del tiempo, que es muy escaso, lo dedica la señora vicepresidenta primera a urdir una nueva maraña de impuestos necesarios.

La segunda vicepresidenta habla con voz recién salida de Oxford para pontificar sobre lo soñado esa noche o sobre el papelito que alguien le ha colocado bajo la funda, también azul, de la almohada: ¡Menos horas de trabajo y más candela a los ricos para que ardan en la hoguera de las vanidades!

Seria, disciplinada y ahíta de vítores parlamentarios, la tercera vicepresidenta prefiere la humildad de sentirse comisaria en Bruselas a ser mujer importante en las tareas del Jefe que, según parece, se está volviendo un poco de derechas.

Vuestra excelencia sabe, señor Presidente, que las tres están quemadas. Si puede, haga regresar a la eminente egabrense vicepresidenta suya que fue, aquella que saludó al Mediterráneo estando en Huelva.

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