Un estudio de la Universidad McGill vincula la postura corporal con el comportamiento y el ánimo. La investigación se ha publicado en el British Journal of Psychology. Analizó a 198 personas asignadas de forma aleatoria a sentarse erguidas o encorvadas. Los resultados muestran diferencias claras en la toma de decisiones entre ambos grupos.
Los participantes realizaron pruebas en ordenador y tablet durante el experimento. El equipo modificó la altura de las mesas para condicionar la postura de cada grupo. Un software de vídeo midió el ángulo del cuello para comprobar que se mantenía la postura. La mayoría de los participantes no fue consciente de que su postura estaba siendo manipulada.
El grupo que se mantuvo erguido tomó decisiones más arriesgadas durante las pruebas. Esa actitud le permitió obtener recompensas virtuales más altas que al otro grupo. Quienes permanecieron encorvados optaron por decisiones más cautelosas a lo largo del experimento. Según los investigadores, ese riesgo asumido en posición erguida resultó más eficaz que impulsivo.
Los participantes que se sentaron erguidos declararon sentir mayores niveles de orgullo. Ese dato sugiere una relación directa entre la postura y el estado de ánimo. El profesor Jorge Armony, de la Universidad McGill, firma la investigación publicada y explicó que los resultados apuntan a que la postura erguida favorece una toma de decisiones más efectiva.
Los propios autores advierten de que los efectos observados son, por ahora, modestos. Recuerdan además que el experimento se desarrolló únicamente en un entorno de laboratorio. Insisten en que estos resultados no implican que cambiar de postura transforme la vida de nadie. Aun así, plantean dudas sobre la influencia real de la ergonomía en el trabajo diario.