Las altas temperaturas del verano no solo obligan a protegerse del sol y mantenerse hidratado, también pueden aumentar las molestias provocadas por las hemorroides. El especialista Carlos Emparan advierte de que durante estos meses pueden intensificarse síntomas como el picor, el escozor, el dolor o el sangrado.
El calor y una hidratación insuficiente pueden favorecer el estreñimiento, haciendo que las heces sean más duras y aumentando el esfuerzo al ir al baño. A esto se suman los largos desplazamientos en coche, tren o avión, durante los que permanecer muchas horas sentado puede incrementar la presión en la zona.
Para prevenir estas molestias, el especialista aconseja beber suficiente agua y aumentar la presencia de frutas, verduras, legumbres y cereales integrales en la alimentación. También recomienda evitar esfuerzos durante la evacuación y no permanecer demasiado tiempo sentado en el inodoro.
En los viajes, levantarse periódicamente y caminar unos minutos puede favorecer la circulación. Utilizar ropa cómoda y transpirable también ayuda durante los días de mayor calor.
Si aparecen molestias, los baños de asiento con agua templada o fresca pueden proporcionar alivio temporal. Sin embargo, cuando el dolor, el picor o el sangrado persisten, es recomendable consultar con un profesional sanitario y evitar normalizar los síntomas.