El escritor mallorquín Sebastià Alzamora Martín ha sido distinguido con el Premio Nacional de Poesía 2026 por Sala Augusta seguit de Llengua materna (Proa), un galardón concedido por el Ministerio de Cultura y dotado con 30.000 euros. El jurado ha reconocido su «capacidad para transitar, con idéntica genialidad, desde el lenguaje arrebatado de la denuncia histórica hasta la delicadeza del espacio doméstico».
La obra premiada está dividida en dos partes que abordan diferentes dimensiones de la memoria. En Sala Augusta, mediante un único poema de verso largo y libre, Alzamora recupera la historia de un antiguo cine del centro de Palma que fue utilizado como prisión durante la Guerra Civil. Según el jurado, el poeta rescata «del olvido el horror de la Guerra Civil» con un lenguaje situado entre «la lírica y la crudeza».
En contraste, Llengua materna se adentra en la memoria familiar y rinde homenaje a la madre y a una infancia humilde marcada por las mujeres que sostenían el hogar trabajando en la industria del calzado. El jurado destaca cómo Alzamora consigue «trenzar con maestría la historia colectiva y la intimidad familiar», convirtiendo el poemario en un testimonio sobre la memoria y la condición humana.
El Premio Nacional de Poesía vuelve a recaer en un hombre después de ocho años, tras una etapa marcada por el reconocimiento a numerosas autoras, entre ellas Miriam Reyes, premiada en la última edición, además de Miren Agur Meabe, Yolanda Castaño, Aurora Luque, Olga Novo, Pilar Pallarés, Antònia Vicens y Chus Pato. La distinción consolida así la trayectoria literaria de Alzamora, que ya ha recibido reconocimientos como el premio Carles Riba y el Crítica Serra de Oro.
Nacido en Llucmajor en 1972 y licenciado en Filología catalana por la Universitat de les Illes Balears, Alzamora se dio a conocer con Rafel, publicado en 1994 y ganador del Premio Salvador Espriu. Su trayectoria incluye novelas como La piel y la princesa, Crimen de sangre, Reyes del mundo, Rabia y El Federal, además de poemarios como La parte visible y La pulcritud. Su obra ha sido traducida a varios idiomas y combina una amplia producción narrativa con una reconocida trayectoria poética.