El cineasta argentino Pablo Trapero se inspira en Luis Buñuel para su nueva película, ‘Sus hijos’. Recupera del cineasta español una fórmula que él mismo bautiza como «surrealismo realista».
Trapero define ese concepto como situaciones absurdas y hasta ridículas, aceptadas con total naturalidad por los personajes. En una entrevista cita como referencia directa ‘El ángel exterminador’, de Buñuel.
‘Sus hijos’ está basada en la novela ‘& Sons’, de David Gilbert. La protagonizan Johnny Flynn, George MacKay, Noah Jupe e Imelda Staunton. Se trata además del primer largometraje que Trapero rueda íntegramente en inglés. La cinta llega a los cines españoles el 18 de septiembre.
La historia sigue a los tres hijos de Andrew, interpretado por Bill Nighy. Viven lejos de la casa paterna, pero, veinte años después, siguen presos de su realidad.
Andrew es un escritor de éxito: ha ganado premios y ha visto sus novelas llevadas al cine. Sin embargo, lleva dos décadas encerrado en su casa sin escribir una sola línea.
Para Trapero, la gran pregunta de la película es quién ha sido realmente ese hombre. También qué ha quedado hoy de su vida.
Aunque los hijos de Andrew ya son adultos, Trapero los retrata con actitudes infantiles. Siguen esperando la aprobación y el cariño que, aparentemente, nunca recibieron de su padre.
El director plantea un dilema central en la trama. No está claro si fue el trabajo de Andrew lo que lo alejó de sus hijos, o si su ausencia respondía a un rasgo narcisista de su personalidad.
Según Pablo Trapero, esa distancia habría existido igualmente, con éxito profesional o sin él. El reflejo familiar, además, trasciende los lazos de sangre: encuentra dinámicas similares en el trabajo, la amistad o el deporte.
La trama incorpora también un componente científico que aporta un aire fantástico a la historia. Andrew ofrece una explicación insólita sobre un episodio traumático vinculado al nacimiento de su hijo menor, Andy.
Esa confesión desconcierta a sus hijos y, al principio, hace pensar que el padre podría estar perdiendo la razón. La película combina así el drama con el humor más absurdo, y hasta roza el terreno de la ciencia ficción.
El proyecto estaba previsto antes de la pandemia, pero se retrasó primero por la emergencia sanitaria. Después, la huelga de actores en Estados Unidos volvió a posponerlo.
Trapero concibió esta película como una continuación temática de su anterior filme argentino, ‘La quietud’. Imaginaba ambas cintas conectadas, de modo que el espectador pudiera pasar de una a otra reconociendo preocupaciones comunes.
El director considera que las dos películas comparten temas de fondo. ‘Sus hijos’, eso sí, suma ese componente fantástico y surrealista que la distingue de su predecesora.