Hoy: 22 de noviembre de 2024
Sara Carbonero fue la protagonista indiscutible de la cuarta edición de la gala benéfica Elle For Hope organizada por la revista ELLE, en apoyo a la lucha contra el cáncer. El evento se celebró este miércoles en el emblemático Palacio de Santoña, en Madrid, y contó con la participación de numerosas personalidades destacadas del mundo de la moda y el entretenimiento.
Entre los asistentes destacaron figuras como Eva González, Ana Obregón, Isabel Jiménez, Hiba Abouk, Amelia Bono, Cristina Pedroche, y la actriz francesa Philippine Leroy-Beaulieu, conocida por su papel en la serie Emily in Paris.
Un evento muy especial en el que la periodista recibió un premio y en el que, dando un paso al frente, habló por primera vez públicamente sobre su enfermedad, un tumor maligno de ovario que le detectaron en 2019. De este modo, Sara rompió a llorar durante un discurso tan emotivo como inspirador que todos deberíamos escuchar.
Minutos antes, una emocionada Sara atendió a la prensa y, a corazón abierto, habló como nunca de su enfermedad: “Es una noche importante. Estoy bastante nerviosa, estoy emocionada porque es verdad, me cuesta hablar del tema y vais a ver que es la primera vez que me abro un poco más”.
“Y estoy nerviosa, claro, porque, bueno, a mí no me gustan nada los términos bélicos. Siempre que se habla de lucha, batalla, ganas, pierdes… no me gusta demasiado porque nadie gana y nadie pierde. O sea, quiero decir que no está en nuestra mano, no está en nuestra cabeza. Yo creo que todas y todos los que tenemos que enfrentarnos a dificultades en la vida somos valientes. Y me gusta mucho una frase que dice que nunca sabes lo fuerte que eres hasta que ser fuerte es la única opción“, confesó emocionada.
Sin desgranar el discurso con el que poco después puso a todo el mundo en pie, Sara destacó la importancia de la investigación a la hora de luchar contra el cáncer. “Tenemos que luchar para que siempre haya avances, que todo el mundo tenga oportunidades de confiar, porque eso también es muy importante para la salud mental y para afrontar la enfermedad”, reivindicó.
Consciente de que como rostro conocido puede ayudar a muchísimas personas verbalizando lo que ella ha vivido, la manchega reconoció que aunque le hace “muy feliz” que se la considere una luchadora, desearía no haber tenido que enfrentar esa batalla. “Ojalá no me hubiera tocado recibir este premio porque eso significaría que no he tenido que atravesar esta enfermedad y convivir con ella, y que por supuesto me va a tocar convivir toda la vida”, expresó.
“Ha sido muchísima gente la que me ha acompañado en este proceso, pero si tengo que dedicar el premio a alguien es a las personas que están en plena aceptación de la enfermedad, a todas las mujeres con niños, que es especialmente difícil, y a los hombres, o sea, se lo voy a dedicar a los pacientes oncológicos, que son los protagonistas. Y a mis médicos también, quiero destacar mucho el trabajo de los médicos, que para mí son como ángeles de la guarda para los médicos”, reveló muy emocionada.