El sistema sanitario público español continúa dando pasos firmes en la incorporación de nuevos tratamientos. Entre julio de 2020 y junio de 2024, el Sistema Nacional de Salud (SNS) financió 149 medicamentos innovadores, lo que supone casi el 80% de los fármacos que solicitaron su inclusión en la prestación farmacéutica pública en España. Una cifra que refleja una tendencia de mejora tanto en el acceso como en los tiempos de decisión.
Durante ese periodo, la Unión Europea autorizó 230 medicamentos innovadores mediante procedimiento centralizado. Sin embargo, alrededor de un 20% no inició el proceso de financiación en España, al no completar el registro nacional, un paso imprescindible para optar a la cobertura pública. Si se tienen en cuenta únicamente los 189 medicamentos que sí solicitaron formalmente la financiación, la tasa de aprobación alcanza el 78,8%, una proporción elevada que evidencia la disposición del sistema a incorporar innovación terapéutica cuando el procedimiento se activa.
Desde el Ministerio de Sanidad se subraya que estos datos no son puntuales, sino que muestran una mejora estructural en el funcionamiento administrativo. La elevada proporción de resoluciones positivas indica que, una vez superados los trámites formales, el sistema responde con eficacia ante la llegada de nuevos tratamientos.
Especial relevancia tienen los medicamentos huérfanos, destinados a enfermedades raras. De los que accedieron por la vía de Medicamentos en Situaciones Especiales (MSE), el 85,7% logró finalmente financiación. Este mecanismo permite un acceso temprano antes de la decisión definitiva, facilitando que pacientes con necesidades urgentes no tengan que esperar largos plazos.
Uno de los aspectos más destacados del informe es la reducción significativa de los tiempos administrativos. El periodo desde el registro nacional hasta la resolución de financiación se ha reducido a la mitad en los últimos años. Si en el primer año analizado la mediana superaba los 600 días, en el periodo más reciente se sitúa en poco más de 300. Esto supone una mejora clara en la agilidad administrativa.
Además, el tiempo total desde la autorización europea hasta la decisión final también ha descendido, y en el último año evaluado, el 90% de los medicamentos obtuvo una resolución en menos de 18 meses. La fase de registro inicial ante la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) presenta plazos especialmente rápidos, con una mediana de poco más de un mes.
Más de la mitad de los medicamentos autorizados en Europa recurrieron al acceso temprano a través del mecanismo MSE antes de su financiación definitiva. Este dato pone de manifiesto el esfuerzo por equilibrar rigor evaluador y rapidez, garantizando que los tratamientos innovadores lleguen a quienes los necesitan sin comprometer la seguridad ni la sostenibilidad del sistema.
En conjunto, los resultados apuntan a un sistema que refuerza su capacidad para integrar la innovación farmacéutica, reducir demoras y responder a necesidades sanitarias complejas. La tendencia no parece coyuntural, sino consolidada, con mejoras progresivas tanto en tasas de financiación como en eficiencia administrativa.