El empresario murciano José Fuertes, consejero delegado del Grupo Fuertes, ha fallecido esta madrugada a los 89 años, dejando tras de sí una trayectoria marcada por el trabajo constante, la visión empresarial y un profundo arraigo a su tierra. Desde la compañía han confirmado la noticia y han trasladado sus condolencias a la familia, destacando que Fuertes continuó desempeñando sus responsabilidades hasta el día anterior, con la misma dedicación que lo acompañó durante toda su vida.
Nacido en Alhama de Murcia, su historia está ligada al crecimiento de una empresa familiar que comenzó como una pequeña charcutería fundada por su padre en 1935 y que, con el paso de las décadas, se transformó en uno de los grandes referentes del sector alimentario español. Desde 1954 ejerció como consejero delegado, liderando la expansión de lo que hoy es un potente holding empresarial con presencia internacional.
La capilla ardiente se instalará en el Tanatorio de Alhama de Murcia y la misa funeral se celebrará en la Iglesia de San Lázaro. Será, sin duda, un momento de despedida no solo para su familia —estaba casado, tenía cinco hijos y nueve nietos— sino también para trabajadores, colaboradores y vecinos que lo conocieron de cerca.
Hablar de José Fuertes es hablar de la evolución del sector porcino y ganadero en España. Bajo su dirección, ElPozo Alimentación se consolidó como una de las compañías líderes del mercado, impulsando la modernización de procesos, la innovación y la mejora continua. Asimismo, fue clave en el crecimiento de Cefusa, otra de las empresas estratégicas integradas en el grupo, según Europa Press.
Su papel no se limitó al ámbito alimentario. A lo largo de su trayectoria asumió responsabilidades en distintas entidades financieras y empresariales, ejerció como vicepresidente de Ibermutuamur y participó activamente en proyectos industriales e inmobiliarios. Siempre mantuvo una visión amplia del tejido económico, combinando prudencia y ambición en la toma de decisiones.
En 2015 fue nombrado Hijo Predilecto de Alhama de Murcia junto a sus hermanos, un reconocimiento que reflejaba no solo su éxito empresarial, sino también su compromiso con la comunidad. Quienes lo trataron destacan su cercanía, su sencillez y su pasión por el trabajo bien hecho. Era, según recuerdan desde el grupo, un trabajador infatigable y un hombre profundamente familiar.
Más allá de los cargos y los números, José Fuertes deja una huella humana. Participaba activamente en la vida social de su municipio y mantenía un vínculo emocional fuerte con sus raíces. Su legado no solo se mide en empresas consolidadas o empleos generados, sino también en valores como la constancia, el esfuerzo y la lealtad a una tierra que siempre llevó por bandera.