Cuando el sinvergüenza de Pedro Sánchez decía vacilón que volvería a ganar las próximas elecciones (nunca ha ganado ningunas, por cierto) es porque sabía -solo él, claro, era su secreto- que tenía a la hermana de su ministro mamporrero Óscar Puente (ella ahora está imputada por fraude electoral) maquinando con los Consulados españoles hispanos para nacionalizar como rosquillas a 2,5 millones de personas que ni siquiera han pisado España con el fin de que pudieran votarle en las próximas elecciones.
Como en España no le votan, lo dicen las encuestas, su treta era (y sigue siendo, porque, aunque le han pillado, está perseverando en ello) llenar España de nuevos nacionalizados en la creencia de que estos, en agradecimiento, le votarían a él. Hablamos de 2,5 millones de personas más con derecho a voto. Ese es y era su propósito antes oculto.
Cuando ha trascendido por la prensa esta descarada trampa, la asociación Hazte Oír y Vox acudieron al Tribunal Supremo y este ha ordenado bloquear estas nacionalizaciones, ya llevaba casi 500.000, que figuraban por lo bajini en una escondida norma de la Ley de Memoria Histórica del joyero Zapatero, otro que posiblemente acabará en el trullo por comisionista de fondos públicos.
Para agilizar las nacionalizaciones, Sánchez tenía contratadas a 6oo personas como apoyo en los Consulados. El dinero no es suyo. 800 asesores, 23 ministros (cifra jamás alcanzada ni de lejos) y ahora 600 nuevos empleados para que le agilizaran las nuevas nacionalizaciones antes de las elecciones, hasta 2,5 millones.
El tipo que chanchulleo con Ábalos y Koldo las primarias del PSOE en las que salió elegido, el yerno del rey de los prostíbulos y saunas de Madrid, el marido y hermano de Begoña y David, ambos empurados por corrupción, se supone, entre otros motivos ocultos, que s eresitía a convocar las elecciones hasta tener atada la jugada electoral.
Tras el varapalo del Supremo, está petrificado y lleno de ira. Y ayer arengaba en un motín a los suyos amenazando con que no iba a perdonar a PP y Vox haber bloqueado en el Supremo las 500.000 nacionalizaciones ya hechas de la llamada Ley de Nietos.
Está vendiendo como relato que no dejar votar a esas personas, la ley de nietos va destinada a hijos, nietos y biznietos de españoles que salieron del país durante la Guerra Civil como perseguidos.
Pero es que la instrucción dada a los Consulados por la hermana de Puente ni siquiera habla de perseguidos y abre las puertas, aun en contra de lo que estipula la Ley de Memoria Democrática, con su particular y prevaricador criterio, a todo quisque, sean o no represaliados de la Guerra Civil.
Creía tenerlo todo atado y el Supremo, gracias a una investigación de la periodista isabel Durán, le ha echado abajo el tinglado. Y Sánchez va diciendo por ahí que ese bloqueo atenta contra el fundamental derecho al voto de los nacionalizados y demás monsergs.
Abriendo así el camino para que su sicario en el Tribunal Constitucional, Cándido Conde Pumpido, y los otros cinco juristas socialistas que eligió para este órgano tras engañar a ingenuo Pablo Casado, revoquen las decisión del Supremo y, no solo estos 500.000 ya nacionalizados, sino otros dos millones más voten.
Pedro Sánchez es un inmoral de libro. No tiene líneas rojas con tal de seguir en el Falcón y en La Mareta y con tal de agarrarse al sillón. Este sujeto, y es solo un ejemplo, extrajo por la cara casi 2.500 millones de las arcas públicas para comprar acciones de Telefónica y hacerse con el control de la Cadena Ser y El País.
Él manda de hecho en ambos medios. Por no hablar de Telepedro TVE y de un sin fin de medios a los que tiene híper subvencionados para que pongan en blanco sus oscuras pinceladas.
Y ahora está que se sube por las paredes porque su plan para mantenerse en La Moncloa reemplazando a los españoles, que son los que pagan impuestos, por extranjeros (ya lo desveló la ínclita Irene Montero, de Podemos, otra abocada a la extinción).
Es el sujeto más inmoral que parió madre.
Si antes no da un golpe de Estado apoyándose en cualquier circunstancia grave que él mismo genere como justificación, por ejemplo la situación de Ceuta, este seudopresidente saldrá del poder por la fuerza (ya me imagino al Tribunal Supremo de Marchena enviándole a los geo a la Moncloa para que lo detengan) en 2027, dejando arrasado al PSOE, para llevarlo a la cárcel de Soto del Real. Por un sinfín de delitos, entre los que no cabría descartar en absoluto la corrupción.
Si es que no se va antes a la República Dominicana, donde Begoña ya tiene la nacionalidad.
Pero ahora, aparte de los mítines que ya ha empezado a dar calentando el terreno en los que apela al derecho fundamental al voto de todo nacionalizado, su jugada siguiente es acudir a su sicario Cándido Conde Pumpido, el que salvó de la cárcel a los implicados en los EREs con su aval, para que revoque la decisión del Tribunal Supremo en la medida cautelarísima que ha adoptado para frenar los efectos ya tangibles de la Ley de Nietos.
A Cándido le ha prometido un sueldazo vitalicio en el Consejo de Estado, pero el último favor que le ha pedido es que se cargue la decisión del Supremo, sería algo inédito, pero nada es de extrañar en un tipo que, como Sánchez, no dice una verdad ni bajo amenaza y que está dispuesto a todo, a todo, para no salir del poder.
¡¡¡Menudo gobernante!!! Que le pregunten a Trump, quien ha apostado decididamente por Marruecos en su pugna con España por la soberanía de Ceuta, Melilla y Canarias.
Le da igual, no dimite ni dimitirá, que sus acciones perjudiquen a España hasta el punto de que quien tradicionalmente ha sido aliado de España, EE UU, su presidente no quiera ver ni en pintura a Sánchez y, aunque aquél considera, lo ha dicho Trump, que los españoles «son gente maravillosa», ahora. en cambio, está respaldando a Mohamed VI frente a Sánchez. Y con ceuta invadida.
Este tipo lleva las riendas de España. Y. aunque nunca ganó unas elecciones y la mayoría absoluta del Parlamento le ha pedido que se fuera, ahí sigue. Como el que oye llover. Es un psicópata. Dice que lo que ha hecho la oposición y el Supremo «es muy grave».
Lo que sí es muy grave es tratar de ampliar el censo de España con 2,5 millones de votantes más, subrepticiamente, nunca ha informado de esta medida el Gobierno, hasta que ahora le han pillado con el carrito de los helados, sin hacer publica la medida, sin explicarla previamente en el Parlamento.
Si la cuestión es noble, un Gobierno serio habla con los partidos de la oposición, con luz y taquigrafos, y cuanto menos trata de que haya un consenso. Aparte de los 5 millones que ya ha metido en España. su intención era ampliar esa cifra en otros 2,5 millones.
Y todo por la obsesión de seguir en la poltrona. Menudo personaje amoral. Que le pregunten a Tomás Gómez.
Con una pizca de lo que está haciendo este individuo, además no tiene presupuestos ni tampoco puede aprobar leyes porque carece de respaldo parlamentario, cualquier presidente de Europa, incluso del tercer mundo, se habría ido a su casa. Pero Pedrito sabe que fuera le espera el frío. Entretanto, los ciudadanos a joderse.