España se proclamó anoche campeona del Mundo por segunda vez en su historia al derrotar 1-0 a Argentina en la final del Mundial disputada este domingo en el MetLife Stadium, en un partido que tuvo que resolverse en la prórroga tras un tiempo reglamentario sin goles y cargado de tensión.
El encuentro, dirigido por el árbitro esloveno Slavko Vincic, fue un pulso físico y nervioso desde el arranque. Argentina, vigente campeona y en busca de revalidar el título conseguido en Catar 2022, plantó cara con Lionel Messi como referencia, mientras que la selección de Luis de la Fuente fue ganando terreno con el paso de los minutos sin lograr traducir su dominio en gol durante los noventa minutos iniciales.
El partido se decantó en la segunda mitad de la prórroga. Antes del desenlace, España vio cómo el VAR le anulaba un gol a Nico Williams por fuera de juego, y minutos más tarde corrió la misma suerte un tanto de Ferran Torres, también invalidado por posición adelantada.
La suerte cambió en el minuto 106: un centro de Pedro Porro fue prolongado por Nico Williams hacia atrás con un remate de cabeza, y Ferran Torres conectó de zurda para batir a Emiliano «Dibu» Martínez y firmar el 1-0 definitivo.
La tarea española se vio favorecida por la expulsión de Enzo Fernández en el minuto 93, tras ver la segunda amarilla por una dura entrada sobre Pau Cubarsí, lo que dejó a Argentina con diez jugadores durante buena parte de la prórroga.

Aun así, el combinado de Lionel Scaloni generó ocasiones claras en los instantes finales, con avisos de Julián Álvarez y Giuliano Simeone que no llegaron a materializarse, obligando a España a resistir con el resultado mínimo hasta el pitido final.
Con este triunfo, la selección española suma su segundo título mundial, dieciséis años después de la conquista de Sudáfrica 2010, y deja a Argentina con la espina de no poder revalidar la corona lograda en Qatar 2022.