El juez de la plaza número 1 del Tribunal de Instancia de Ejea de los Caballeros (Zaragoza) ha decretado prisión provisional, comunicada y sin fianza para el supuesto autor del homicidio de un ciudadano francés cuyo cuerpo fue localizado, descuartizado, en el pantano de Yesa, en el término municipal de Sigües.
El hallazgo del cuerpo, ocurrido en la tarde del 4 de agosto, activó un operativo de búsqueda en el embalse con buzos y drones, aunque la escasez de indicios materiales obligó a los agentes a cruzar bases de datos internacionales debido a un tatuaje de la legión francesa que presentaba el cuerpo.
La investigación dio un vuelco decisivo cuando la Policía Foral recibió una denuncia por desaparición interpuesta por la expareja de la víctima, cuyo perro había sido localizado deambulando sin dueño en Beriáin. Tras constatar que ambos compartían un piso en el barrio pamplonés de La Milagrosa y que mantenían graves disputas por problemas de convivencia e impagos, los agentes solicitaron una autorización judicial para registrar el domicilio.
Durante la inspección de la vivienda, los investigadores hallaron indicios evidentes de una limpieza exhaustiva con lejía, cámaras de seguridad desconectadas de manera abrupta y pequeñas gotas de sangre salpicadas en el techo y las paredes. Las pruebas de ADN confirmaron que dichos restos genéticos correspondían inequívocamente al ciudadano francés hallado en el embalse aragonés.
El análisis de las pruebas determinó que la víctima no volvió a salir con vida de la casa tras pasear a su perro el 1 de agosto, mientras que el sospechoso fue captado trasladando bultos a su vehículo y desplazándose hacia el pantano. Además, los registros revelaron que el arrestado había comprado días antes una sierra de sable y consultado en internet información sobre el despiece de carne y métodos de estrangulamiento.
Tras ser puesto a disposición del titular del Tribunal de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Ejea de los Caballeros, el magistrado ha decretado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza para el detenido, levantando de este modo el secreto de unas diligencias que esclarecen un crimen motivado por la tensión vecinal.