Hoy: 28 de febrero de 2025
El director artístico del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Guillermo Solana, ha presentado la primera exposición dedicada a la pintora figurativa Rosario de Velasco (1904-1991), quien fue militante falangista y ha sido «renacida» gracias a la campaña de recuperación de sus obras que su familia ha llevado a cabo en las redes sociales.
La muestra, que se extiende del 18 de junio al 15 de septiembre y ha sido organizada por Toya Viudes de Velasco, sobrina nieta de la artista, y Miguel Lusarreta, incluye treinta pinturas donadas por personas de los años veinte, treinta y cuarenta. Se incluye el óleo Adán y Eva del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía entre ellas.
Aunque algunas de las obras estaban custodiadas por la familia, otras muchas se encontraban en colecciones particulares y en paradero desconocido hasta que Viudes de Velasco comenzó a contar el proyecto en redes sociales como Twitter (X) o Facebook y usuarios se pusieron en contacto con los comisarios para informarles de que tenían obras de De Velasco.
«El mensaje de busco la obra de mi tía abuela, pintora desaparecida, brillante y magnífica, y la nieta buscando la obra, ardieron las redes sociales (…) Empezaron a compartirse un montón de fotografías de cuadros que buscábamos, y podía haberse dado la circunstancia de que un prestador viera su obra pero no quisiera dejarla y se hubiera quedado callado. Pero desde el primer momento tuvimos una magnífica acogida, empezamos a recibir e-mail diciéndonos que tenían los cuadros y conseguimos, con el Thyssen, hacer una selección. Ahora mismo tenemos cerca de más de 300 obras de Rosario localizadas», ha asegurado la comisaria, para luego añadir que siguen en busca de dos cuadros, Baño y Circo.
Las pinturas han sido cedidas para su muestra en el Thyssen y la posterior exposición en el Museo de Bellas Artes de Valencia, colaborador, y aunque por el momento no han sido compradas, Solana ha adelantado que sería «absolutamente natural» que algún museo adquiriese piezas de la artista, «especialmente» el óleo Lavanderas (1934).
El estado de los cuadros ha precisado la restauración de todas ellas a manos del equipo del Museo, el cual «se ha dedicado a limpiar las obras y a restaurarlas» para, además, participar «en la estimación de la calidad» de ellas, que han llegado de «diversos puntos de España», según ha explicado Solana.
Pese a la militancia falangista, su participación en la Sección Femenina antes de la Guerra Civil española y su detención en la cárcel Modelo de Barcelona, el comisario Lusarreta ha asegurado que la artista «no fue silenciada» por estos ideales, y que su «desaparición» de debe a que, para De Velasco, la pintura se trataba de un «enriquecimiento personal«.
«No creemos que Rosario fuese silenciada realmente, ni por haber pertenecido a la Sección Femenina, ni por sus ideas iniciales y variantes en todos los años. No pensamos que Rosario fuese silenciada. A la vuelta a Barcelona, después de la Guerra, con un proceso traumático tan grande como haber estado a punto de morir -su compañera de celda murió-, tuvo su primera hija y ella se volcó por elección propia en su hija», ha añadido Lusarreta.
Aun así, Viudes de Velasco ha recalcado que su tía abuela «no apoyaba para nada» el régimen franquista. «Cuando Franco llega al poder, ella se queda como en un limbo. No es de las que ha ido al exilio, ni apoya para nada ese régimen. Se queda en tierra de nadie. Se recibe con grandes labores a las que vienen de fuera, que han tenido que irse al exilio. Rosario no apoya para nada el régimen franquista», ha explicado.
En la muestra hay cuadros como Gitanas, Cosas o Retrato del doctor Luis de Velasco, pertenecientes a su corriente de la «nueva objetividad» y otras obras como La matanza de los inocentes, que se corresponden con su periodo «expresionista», tal y como ha asegurado Solana.