Emma Bonino, una de las figuras más reconocidas de la política italiana y europea, ha fallecido este viernes a los 78 años. Exministra de Exteriores y excomisaria europea, dedicó buena parte de su vida pública a defender los derechos civiles, las libertades individuales y el proyecto europeo.
Su compromiso político comenzó en los años 70, cuando participó activamente en las campañas para legalizar el aborto en Italia. A partir de entonces desarrolló una extensa carrera que la llevó al Parlamento durante seis legislaturas y posteriormente a ocupar importantes responsabilidades tanto en Italia como en las instituciones europeas.
Bonino fue comisaria europea desde 1995, ministra de Asuntos Europeos entre 2006 y 2008 y responsable de Exteriores entre 2013 y 2014. Además, permaneció como senadora hasta 2022.
Su trayectoria estuvo marcada por causas como la lucha contra la pena de muerte, el hambre, los autoritarismos y la mutilación genital femenina. Ese compromiso recibió numerosos reconocimientos, entre ellos el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional en 1998.
Su fallecimiento ha provocado numerosas reacciones. Giorgia Meloni ha reconocido su importante papel en la vida pública italiana, mientras que Roberta Metsola ha destacado la huella que Bonino deja en Europa.