El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ya está en el Centro de Detención Metropolitana de Brooklyn, en Nueva York, esposado y escoltado por agentes de la Agencia Antidroga de Estados Unidos (la DEA). Desde 2020 el líder chavista está acusado formalmente en Estados Unidos de diferentes cargos, entre ellos el de narcoterrorismo.
Paralelamente, la vicepresidenta del país, Delcy Rodríguez, ha asumido la presidencia del país a instancias del Tribunal Supremo venezolano, controlado por el chavismo. No obstante, y de acuerdo con lo que dejó entrever el presidente Trump tras la caída del dictador Maduro, Delcy Rodríguez aflora como la persona elegida por el presidente estadounidense para conducir, bajo mando de EE UU, la transición hasta una normalidad que permita celebrar elecciones con garantías de que el poder no volverá al chavismo. Delcy es la que se presentó en el aeropuerto de Madrid en un avión cargado con cajas cuyo contenido aun se ignora con certeza. Y también es la amiga del ex presidente Zapatero, quien junto a Sánchez se halla bajo la lupa de Trump.
En la cárcel de Nueva York
La cuenta oficial de respuesta rápida de la Casa Blanca ha publicado un vídeo en el que se muestra al mandatario venezolano recorriendo un pasillo sobre una alfombra de la DEA y escoltado por dos agentes. En el vídeo Maduro saluda a varias personas que se encuentra e incluso dice: «Feliz Año».
Anteriormente, Maduro y su esposa, Cilia Flores, han bajado del avión en la Base Aérea de la Guardia Nacional de Stewart acompañados por más de una docena de agentes para ser trasladados en helicóptero hasta la ciudad de Nueva York.
El mandatario venezolao está acusado por cargos de conspiración narco-terrorista, según el pliego de cargos que cita el Título 21 Sección 960a del Código Penal de Estados Unidos. El pliego recoge también un cargo de «fabricación, distribución o entrega de una sustancia controlada». En concreto se refiere a la posesión de cinco kilogramos de una sustancia con una cantidad detectable de cocaína.
También está acusado de conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras o artefactos destructivos y conspiración para posesión de ametralladoras o artefactos destructivos.
El mandatario venezolano y su esposa podrían ser condenados a cadena perpetua por estos cargos.
El Departamento de Justica de EE UU ha publicado en su integridad el pliego de cargos contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ahora bajo custodia estadounidense, de «participar, perpetuar y proteger una cultura de corrupción en la que las poderosas élites venezolanas se enriquecen a través del narcotráfico y la protección de sus socios narcotraficantes».
La imputación, que señala también a la mujer de Maduro, la primera dama Cilia Flores, así como al ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, y al hijo único de Maduro, Nicolás Maduro Guerra, vincula al presidente de Venezuela con cárteles del narcotráfico y «violentos grupos narcoterroristas» que «se nutrían de las ganancias de la cocaína».
«Estas organizaciones narcoterroristas no solo trabajaban directamente con altos funcionarios venezolanos y les enviaban ganancias, sino que también proporcionaban cobertura policial y apoyo logístico para el transporte de cocaína a través de Venezuela, a sabiendas de que sus socios narcotraficantes la transportarían hacia Estados Unidos», señala el pliego, publicado por la fiscal general de EE UU, Pam Bondi, en su cuenta de X.
Además, EE UU acusa a Maduro, como ministro de Exteriores entre 2006 y 2008, de vender «pasaportes diplomáticos venezolanos a narcotraficantes para facilitar el traslado el producto de la droga de México a Venezuela bajo cobertura diplomática».
Por lo que corresponde a la mujer de Maduro, el Departamento de Justicia de EEUU acusa a Cilia Flores de aceptar «cientos de miles de dólares en sobornos para negociar una reunión entre un narcotraficante a gran escala y el director de la Oficina Nacional Antidrogas de Venezuela, Néstor Reverol Torres».
Entre 2004 y 2015, aproximadamente, el matrimonio, denuncia el Departamento de Justicia, «colaboró para traficar cocaína, gran parte de la cual había sido incautada previamente por las fuerzas del orden venezolanas, con la asistencia de escoltas militares armadas».
Todo apunta a que el matrimonio será juzgado en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, donde comenzaron los procedimientos en 2020. «Maduro», ha recordado Bondi, «ha sido acusado de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos contra Estados Unidos».
La fiscal ha anunciado que el matrimonio «se enfrentará pronto a la ira de la justicia estadounidense en suelo estadounidense y en tribunales estadounidenses».
Por su parte, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ha publicado este sábado a última hora una ponencia conjunta por la cual la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez asumirá el lunes la presidencia interina del país, con todas las atribuciones, deberes y facultades inherentes al cargo. La juramentación se llevará a cabo en la sede de la Asamblea Nacional, que tenía previsto comenzar su nuevo periodo legislativo el mismo día.
La detención de Maduro no significa de momento la llegada al poder de la oposición democrática al dictador que ganó las últimas elecciones, situación que se creía probable, aunque Trump la descartó al declarar en la rueda de prensa de este sábado que «María Corina es una mujer muy agradable pero no tiene ni el respeto ni el apoyo del país». La duda es ahora saber qué camino seguirá la política recientemente galardonada con el Premio Nobel de la Paz.