La Atención Primaria soporta una presión asistencial cada vez mayor debido al aumento de los problemas de salud de la población. Según el informe Sentirse enfermo. Los problemas de salud como origen de la demanda en Atención Primaria 2016-2025, estos han crecido un 37,7% en la última década, hasta alcanzar los 429,4 millones en 2024. Además, cada persona acumula una media de 9,8 problemas de salud, frente a los 8,3 registrados en 2016.
El número de personas con problemas de salud también ha aumentado considerablemente, al pasar de 37,4 millones en 2016 a 43,8 millones en 2024. Esto supone más de seis millones de personas adicionales que necesitan atención sanitaria, en un contexto marcado por el envejecimiento de la población y el aumento de las enfermedades crónicas.
Uno de los datos más destacados del estudio es el crecimiento de los problemas sociales que llegan a los centros de salud, que han aumentado un 130,8% desde 2016. Las dificultades económicas, los problemas de vivienda, el desempleo y las situaciones de violencia forman parte de unas necesidades que no pueden solucionarse únicamente con tratamientos médicos.
El informe señala que la presión sobre Atención Primaria no se debe a una sola enfermedad ni a un grupo de edad concreto, sino a la diversidad de problemas que presenta la población. Por ello, considera necesario analizar mejor qué necesita cada paciente y determinar si debe recibir atención médica, social o especializada, así como mejorar la coordinación entre los distintos servicios.
Ante esta situación, los expertos reclaman revisar el modelo de Atención Primaria antes de decidir cómo aumentar sus recursos. El objetivo es adaptar la asistencia a las nuevas necesidades de los ciudadanos, distribuir mejor el trabajo entre profesionales y garantizar una atención más eficaz y sostenible.