La precariedad laboral, marcada por contratos temporales e inestabilidad, ha provocado que en 2025 un total de 1.356 enfermeros hayan solicitado el certificado de buena conducta para trabajar fuera de nuestras fronteras, un incremento del 20% respecto al año anterior. Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería (CGE), ha calificado este hecho de «dramático», señalando que España invierte en la formación de talento que el Sistema Nacional de Salud termina desperdiciando.
Los países que lideran la demanda de profesionales españoles, reconocidos internacionalmente por su formación de excelencia, son Noruega, Estados Unidos, Suiza e Irlanda. Esta tendencia, según Pérez Raya, es consecuencia directa de un sistema que ofrece condiciones poco competitivas frente a otros países que sí valoran y remuneran el esfuerzo de estos trabajadores.
Por comunidades autónomas, Cataluña encabeza la lista de solicitudes de certificados con 271, seguida por Madrid (225) y la Comunidad Valenciana (217). Estas regiones concentran la mayor parte de una fuga de talento que, según la organización, amenaza la sostenibilidad y calidad del sistema sanitario ante la creciente sobrecarga de trabajo y la falta de planificación institucional.
Ante este panorama, el CGE ha reclamado soluciones inmediatas que incluyan la estabilización de plantillas, la mejora de las condiciones salariales y el reconocimiento profesional adecuado. El organismo insiste en que, mientras no se apliquen políticas reales que incentiven la permanencia, España seguirá siendo una «cantera de profesionales» para el resto del mundo a costa de debilitar sus propios servicios públicos.