Las clínicas de reproducción asistida han experimentado un importante incremento de pacientes para tratamientos de fertilidad en los últimos cinco años, con un crecimiento superior al 40%, una tendencia que los especialistas atribuyen, principalmente, al retraso en la edad a la que muchas personas deciden formar una familia. Este cambio ha convertido los tratamientos de fertilidad en una opción cada vez más habitual dentro de los proyectos de vida de muchas parejas y personas que desean tener hijos.
Según explica la directora médica del Instituto Bernabeu, Andrea Bernabeu, la edad media de quienes acuden a consulta se sitúa ya cerca de los 40 años, un dato que refleja cómo factores laborales, económicos y sociales han retrasado la maternidad. La especialista recuerda que la fertilidad femenina disminuye de forma significativa a partir de los 35 años, lo que incrementa la necesidad de recurrir a técnicas de reproducción asistida.
El perfil de los pacientes también ha cambiado en los últimos años. Cada vez es más frecuente la presencia de mujeres que afrontan la maternidad en solitario o parejas de mujeres que desean formar una familia, consolidando una transformación social que también se refleja en las consultas.
España, además, se ha convertido en uno de los principales destinos europeos para pacientes internacionales, que ya representan aproximadamente la mitad de las primeras visitas en algunos centros especializados. La calidad médica, la experiencia de los profesionales y un marco regulatorio favorable explican este fenómeno. Al mismo tiempo, los expertos alertan de nuevos retos, como el descenso de donantes de esperma y el aumento de los requisitos para acceder a los programas de donación, factores que podrían dificultar la respuesta a una demanda que continúa creciendo año tras año.