Las carreteras españolas han cerrado los meses de julio y agosto con un balance preocupante. Un total de 240 personas perdieron la vida en accidentes de tráfico durante el verano de 2026, una cifra superior a la registrada el año anterior, según el balance provisional presentado por el Ministerio del Interior.
A estas víctimas mortales se suman 926 personas que sufrieron heridas graves y necesitaron hospitalización. Esta cifra, sin embargo, supone un descenso del 10% respecto al verano pasado. Todo ello en un periodo de gran movilidad, con más de 102 millones de desplazamientos de largo recorrido.
Uno de los datos positivos se encuentra entre los motoristas. Durante estos dos meses fallecieron 54, lo que supone 18 menos que en 2025 y rompe la tendencia ascendente de los últimos años.
Interior también ha puesto el foco en el uso del cinturón de seguridad. Entre los fallecidos que viajaban en turismos y furgonetas, 25 no llevaban puesto este dispositivo de protección.
El balance vuelve a evidenciar la importancia de extremar las precauciones al volante, especialmente durante los periodos con mayor número de desplazamientos, y de respetar medidas básicas de seguridad para reducir las consecuencias de los accidentes.