La Real Academia Española (RAE) actualizará próximamente la definición del verbo «leer» en el Diccionario de la Lengua Española para reconocer de forma expresa la lectura mediante el sistema Braille. Con este cambio, la institución adapta una de las acepciones más utilizadas del idioma para reflejar una realidad que afecta a millones de personas con ceguera o discapacidad visual.
La nueva redacción dejará atrás la referencia exclusiva al uso de la vista e incorporará una definición más inclusiva. Así, leer pasará a entenderse como la acción de interpretar los signos de un texto escrito utilizando la vista, el tacto u otros medios, reconociendo oficialmente que la lectura no depende únicamente de la percepción visual.
La modificación responde a una propuesta presentada por la ONCE con motivo del bicentenario del sistema Braille. La organización defendía que la definición vigente dejaba fuera a quienes acceden a la información y a la cultura a través del tacto, pese a que el proceso cognitivo de comprensión es el mismo. Diversos estudios científicos respaldan esta idea al demostrar que la lectura visual y la lectura en Braille activan mecanismos cerebrales similares.
El cambio supone un importante gesto de inclusión lingüística y social, especialmente cuando el sistema Braille continúa siendo una herramienta esencial para millones de personas en todo el mundo. Además de facilitar el acceso a la educación y la cultura, este método permite leer libros, escribir, interpretar partituras musicales o incluso jugar al ajedrez de forma autónoma, consolidándose como un pilar fundamental para la igualdad de oportunidades.