Una llamada vecinal activó la intervención policial en Marbella. Lo que parecía un aviso menor terminó revelando una situación grave. La Policía detuvo a los padres de un bebé después de que el menor diera positivo en cocaína en el hospital.
Los hechos ocurrieron el domingo en la zona de las dunas de Cabopino. Una persona alertó de que una pareja hacía una hoguera en el entorno natural. Los agentes acudieron al lugar y encontraron un coche sin seguro y con la ITV caducada. También localizaron una tienda de campaña donde vivía la familia.
Dentro estaban la madre, de 25 años, el padre, de 43, y el bebé. Los policías comprobaron que el menor mostraba signos de posible desnutrición. También observaron que las condiciones del entorno no eran adecuadas para un niño tan pequeño. Ante la situación, decidieron trasladar a la familia a un centro sanitario.
Los profesionales de salud realizaron una primera exploración. Tras valorar el estado del bebé, lo derivaron al Hospital Costa del Sol para una evaluación más completa. Allí, los médicos le practicaron varias pruebas y decidieron ingresarlo para vigilar su evolución.
Durante el ingreso hospitalario, los facultativos realizaron una analítica de orina. La prueba detectó cocaína en el organismo del bebé. El resultado activó de inmediato los protocolos de protección infantil. La Policía Nacional asumió la investigación.
Los agentes detuvieron a los padres en relación con estos hechos. Ahora analizan cómo llegó la sustancia al cuerpo del menor y qué circunstancias rodeaban su cuidado diario. La prioridad es esclarecer lo ocurrido con rapidez y rigor.
El bebé permanece bajo supervisión médica. Los profesionales controlan su estado nutricional y general. También evalúan posibles consecuencias derivadas de la exposición a la droga. Los servicios sociales estudian qué medidas adoptarán para garantizar su seguridad y bienestar.
El caso ha generado preocupación en la localidad. Muchos vecinos se preguntan cómo pudo llegar una situación así a ese extremo. Las autoridades recuerdan la importancia de alertar ante posibles casos de riesgo infantil. La intervención temprana puede evitar daños mayores.
Este suceso vuelve a poner el foco en la vulnerabilidad de los menores. Los niños dependen por completo de su entorno para crecer en condiciones seguras. Cuando fallan esos cuidados básicos, el sistema debe actuar con firmeza.
La investigación sigue abierta. El proceso judicial determinará las responsabilidades. Mientras tanto, el objetivo principal es claro: proteger al menor y asegurar que reciba la atención que necesita para recuperarse.